Argentina. Por el secuestro y la desaparación de una sueca

Indagan a Alfredo Astiz  y a otros treinta marinos

La causa estaba cerrada pero fue reabierta a mediados de diciembre, por indicación de la Corte Suprema de Justicia al juez federal Sergio Torres.

Torres está a cargo de la llamada «megacausa ESMA», que investiga los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada (marina de guerra).

Además del destituido Astiz, figuran en la nómina los marinos retirados Jorge ‘Tigre’ Acosta, Juan Carlos Rolón, Antonio Pernías, Jorge Radice, Ricardo Cavallo, Antonio Vañek y Carlos Suárez Mason, hijo del fallecido ex jerarca de la dictadura del mismo nombre, entre otros treinta.

Todos los imputados cumplen prisión preventiva en la cárcel de Marcos Paz, en varias causas por crímenes de lesa humanidad en la dictadura.

La Justicia tiene abierto un proceso contra Astiz y los otros oficiales por los secuestros y desapariciones de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, de decenas de disidentes políticos y de la fundadora de la organización Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor.

Astiz, de 57 años, alias «el ángel rubio de la muerte», fue condenado en ausencia a cadena perpetua en París, en 1990, por la desaparición de las monjas francesas y también sentenciado en Italia, en 2007, a raíz de la desaparición de ciudadanos de este país.

Las indagatorias se realizarán entre el 5 de febrero y el 5 de marzo.

Dagmar Hagelin tenía 17 años cuando fue secuestrada el 27 de enero de 1977, por un ‘grupo de tareas’ conducido por Astiz, al ser confundida con una dirigente de la agrupación guerrillera Montoneros (peronismo de izquierda).

Dagmar era atleta y salió corriendo, pero Astiz la persiguió, apoyó la rodilla en el suelo y le disparó, impactando en la cabeza de la joven que cayó en la acera, según el relato de testigos.

Aún con vida, la joven intentó resistirse pero fue introducida en el baúl de un automóvil que la trasladó a la ESMA, desde donde se perdió su rastro, según sobrevivientes del campo de detención.

Unas 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura argentina, según organismos humanitarios.

Por la desaparición de Hagelin, intervinieron el gobierno sueco, el entonces presidente de Estados Unidos, James Carter, y el papa Juan Pablo II, sin obtener resultado.

La ‘megacausa Esma’ fue reabierta tras la anulación, en 2003, de las leyes de perdón, impulsada por el ex presidente Néstor Kirchner (2003/2007).

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