Los palestinos divididos
Un estudiante con barba hirsuta confiesa en voz baja su pertenencia a la organización islamista Hamas y verifica que ningún colaborador de la Autoridad Palestina lo esté oyendo, pues en Cisjordania, detrás de la solidaridad con Gaza, la división entre los palestinos persiste.
«Ingresé en Hamas en 1999 y me enrolé en el brazo armado, las Brigadas Ezzedine al-Qassam, en 2001″, relata sin revelar su identidad el joven de 25 años, estudiante en economía islámica, en el campus de la Universidad Al-Najah de Naplusa, la mayor de Cisjordania.
En la ciudad, como en todo el territorio, la presión sobre Hamas iniciada en agosto 2007 por la Autoridad del presidente Mahmud Abas, ha convertido al movimiento islamista en invisible y a su apoyo real en difícil de evaluar, mientras que reina en Gaza desde que desalojó los partidarios de Abas en junio del mismo año.
«En octubre de 2002, el ejército israelí me arrestó. Salí de la cárcel en 2008 y he retomado mis estudios», sigue contando el estudiante.
«En la cárcel, me imaginaba que éramos un único pueblo, pero tras mi liberación, vi la amplitud de las divisiones entre los dos campos», testifica el joven, ahora a punto de casarse, que afirma que abandonó la lucha armada.
«En la Universidad ahora nadie dice que pertenece a Hamas, pero se nos nota en la apariencia y el comportamiento», explica, «incluso hay chivatos de los servicios de inteligencia palestinos entre los estudiantes».
Según él, los arrestos arbitrarios y el desempleo acechan a los estudiantes sospechosos de pertenecer al movimiento islamista. «Es durante el periodo de exámenes que la Autoridad Palestina arresta a más estudiantes, para que fracasen», estima.
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