"Pinochet debe ser juzgado"
El ministro belga de Relaciones Exteriores, en declaraciones a la televisión, afirmó que el general, de 84 anos de edad, detenido en Londres desde el 16 de octubre de 1998, debe ser juzgado «cualquiera que sea su estado de salud».
«Si se nos plantean problemas éticos sobre la situación física de Pinochet que podrían inspirar compasión, deberían planteársenos los mismos problemas éticos respecto a un ciudadano corriente que sí puede ser juzgado en condiciones idénticas», afirmó el ministro.
El Alto Tribunal de Londres ordenó el pasado martes al gobierno británico trasmitir el informe sobre el estado de salud de Pinochet a Espana, Bélgica, Francia y Suiza a condición de que permaneciese confidencial.
Sin embargo, aparte del informe publicado en la prensa afirman que la salud mental y física del ex dictador chileno es demasiado frágil para permitir su extradición a Espana.
El juez belga Damien Vandermeersch debe trasmitir sus comentarios sobre el informe médico al ministro británico de Interior, Jack Straw, antes del próximo martes, tras haber recibido el viernes las opiniones de cuatro expertos belgas que analizaron su contenido.
De otra parte, la policía británica se negó a comentar este domingo informaciones procedentes de Chile según las cuales Pinochet se hirió en la frente al caerse en su residencia, como consecuencia de una pérdida de conocimiento.
«No queremos decir si eso ocurrió o no, no comentamos detalles sobre Pinochet», dijo a la AFP un portavoz de Scotland Yard.
Según la cadena de televisión chilena Canal 13, el actual senador vitalicio se hirió en la frente tras una caída, provocada por un desvanecimiento en la residencia de Virginis Waters (sudeste de Londres) donde es vigilado las 24 horas del día por la policía.
Otra cadena televisiva de Santiago, Megavisión, aludió igualmente a una caída, pero anadió que Pinochet sufrió una «contusión» en un brazo.
El general se enfrenta a una semana sin duda decisiva para sus posibilidades de retornar rápidamente a su país.
La Justicia británica ordenó que el informe médico, en el que Londres se basa para contemplar la liberación del ex dictador, sea entregado a los cuatro países que pidieron formalmente su extradición: Espana, Bélgica, Francia y Suiza.
El ministro británico del Interior dio de plazo hasta el martes a las 17H00 GMT a estos cuatro países para que expresen sus observaciones tras la lectura del informe médico. Luego adoptará una decisión final sobre el futuro del ex dictador.
Este informe, realizado por médicos británicos y divulgado sorpresivamente por la prensa espanola, concluye que Augusto Pinochet padeció durante su detención varios accidentes cardiovasculares que lo incapacitan para ser juzgado.
Los abogados de la acusación particular y popular en el proceso madrileno contra Augusto Pinochet presentaron el pasado viernes una nueva querella contra el canciller espanol, Abel Matutes, por la comunicación del informe médico del ex dictador chileno a la prensa.
La demanda, presentada ante el Tribunal Supremo espanol, es una ampliación de las querellas interpuestas anteriormente por el profesor universitario Marcos Roitman contra Matutes por no tramitar a Londres los recursos del juez Baltasar Garzón contra una eventual liberación de Pinochet.
En su escrito del viernes, Roitman acusó a Matutes de «revelación de información que conoce en función de su cargo y no debe ser hecha pública», en referencia al informe médico sobre Pinochet.
El Alto Tribunal británico acordó el pasado día 15 facilitar el informe a las partes personadas en el proceso de extradición de Pinochet a Espana recomendando que se mantuviera la confidencialidad del mismo.
Sin embargo, la demanda afirma que «en la misma tarde del martes 15, funcionarios públicos bajo la autoridad del querellado entregaron, según todos los indicios, una copia del informe médico a dos diarios editados en Madrid, que los publicaron en sus ediciones del miércoles 16″.
Las embajadas de Espana, Francia, Suiza y Bélgica en Londres «recibieron del ministerio británico del Interior el informe médico dentro de un sobre cerrado» y lo transmitieron «sin abrirlo, al respectivo Juzgado que tiene causas abiertas contra Pinochet», senala el escrito de Roitman.
Pero, en Espana «funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores, bajo la autoridad del querellado, abrieron el sobre recibido del Home Office, fotocopiaron su contenido y se quedaron con una copia» del informe, que posteriormente apareció publicada en los periódicos El Mundo y ABC, cercanos al gobierno espanol.
Esta acción reúne «motivos para entender de gravedad penal la revelación del informe médico por parte del querellado», concluyó Roitman.
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