"Salimos de la resaca de la caída del muro de Berlín"

La izquierda revivió en el Foro Social Mundial

Pero el Foro Social Mundial, celebrado en la austral ciudad de Porto Alegre como alternativa al foro económico de Davos, Suiza, dividió atenciones en la recta final con la orden de expulsión de uno de sus participantes, el activista rural francés José Bové.

Bové recibió la noche del lunes la orden de abandonar Brasil por su participación, el viernes, en un acto del combativo Movimiento de los Sin Tierra (MST) contra la empresa Monsanto, donde destruyeron una plantación de soya genéticamente modificada, aunque luego no se concretó.

«Bové es mi amigo, quien se mete con él se mete conmigo», coreaban los manifestantes en el cierre del foro, entre banderas rojas, mientras el emocionado activista se puso de pie para acompañar los coros con el puño en alto.

«Porto Alegre fue el funeral del pensamiento único», afirmó el sociólogo brasileño Emir Sader, al destacar la resurrección del socialismo, venido a menos tras la caída del Muro de Berlín en 1989.

Durante cinco días, el recinto de la Universidad Católica de Porto Alegre fue un frenesí de banderas rojas y carteles en apoyo de causas tan variadas como la protección de la Amazonia, la independencia palestina, los derechos indígenas y de los homosexuales y el rechazo al Plan Colombia.

Sindicalistas que coreaban consignas laborales, campesinos opuestos al uso de semillas genéticamente modificadas, artistas consternados por la uniformidad cultural y negros que protestaban por su marginación, se mezclaron en el panorama de las atiborradas sedes de las reuniones.

El encuentro permitió lucir a algunas figuras estelares del firmamento de la izquierda mundial, como Bové, con su cruzada contra el libre comercio agrícola, y el líder del Partido de los Trabajadores, Luiz Ignacio Lula Da Silva, virtualmente proclamado en el foro como próximo presidente de Brasil.

«Esta es la primera vez desde la caída del muro de Berlín que salimos de la resaca de la caída», sostuvo el teólogo y escritor brasileño Frei Betto. «Estamos caminando en busca de un socialismo alternativo».

El foro concluyó con una ceremonia animada con música latinoamericana y consignas contra el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el presidente Fernando Henrique Cardoso, quien criticó el encuentro de Porto Alegre.

«Porto Alegre representa la esperanza de que otro mundo es posible, donde los seres humanos y la naturaleza son el centro de nuestras preocupaciones», declararon los activistas en su comunicado final

En el campo económico llamaron a cancelar la deuda del Tercer Mundo, imponer tributos a las transacciones financieras e incluir salvaguardas laborales y ambientales a los acuerdos comerciales.

La declaración final también anticipó una serie de movilizaciones contra reuniones económicas internacionales, como las que discutirán el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) el 6 y 7 de abril en Buenos Aires, y del 17 al 22 de ese mes en Quebec, Canadá.

Llevarán su voz de protesta al Foro Económico Mundial, que se celebrará el 26 y 27 de febrero en Cancún, a la cumbre del Grupo de los Ocho del 15 al 22 de julio en Ginebra, y a la reunión anual del Banco Mundial y el FMI del 28 de setiembre al 4 de octubre en Washington.

El próximo foro se celebrará en enero de 2001 en Porto Alegre.

«Nos vamos de aquí con pautas y tareas», declaró la dominicana Mónica Santana, defensora de los inmigrantes en Estados Unidos. «Si no somos capaces de cumplirlas, ya la historia nos lo cobrará».

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