OPINION INTERNACIONAL

REGALO DE NAVIDAD DEL REGIMEN SIONISTA

En esos territorios viven más de 1.5 millón de habitantes en una superficie diminuta de tan sólo 365 km cuadrados, lo que lo convierte en uno de los lugares más densamente poblados del planeta. Ni qué decir tiene que una agresión israelí de tal magnitud tendrá consecuencias catastróficas en la población civil y es lo que estamos, precisamente, observando hoy. Al noveno día de estos ataques ya han muerto más de 470 personas y herido otras 3000, casi la mitad civiles. El régimen sionista ha violado todas las leyes y principios del derecho internacional y en particular las convenciones de Ginebra de 1949 atacando y matando a los civiles, los niños, las mujeres y la gente indefensa.

Lo que está sucediendo en Gaza es la consecuencia directa de la conferencia de Anápolis. Luego del fracaso estrepitoso de las conversaciones de Oslo, Camp David y el proyecto denominado «Hoja de Ruta», el régimen sionista cambió de actitud ya que supo que las conversaciones de paz no sólo no lo llevaban al cumplimiento de sus objetivos sino que el paso del tiempo incluso podría esclarecer aún más muchos de sus planes secretos, por lo que las autoridades de ese régimen decidieron usar una nueva estrategia consistente en aniquilar el movimiento independentista Hamas, tachándolo de terrorista. Sabemos que el movimiento Hamas como una fuerza política fue elegida en las urnas democráticamente por el pueblo palestino en unas elecciones libres en 2006 supervisadas por observadores internacionales. Pero aún así, ni EEUU y sus aliados occidentales, ni el régimen sionista quisieron respetar la voluntad del pueblo palestino y aceptar las reglas del juego democrático, calificando a Hamas y a los que lo eligieron, esto es, al pueblo palestino entero, de terroristas mientras los verdaderos terroristas son quienes han ocupado las tierras ancestrales de los palestinos y los han echado cínicamente de sus hogares. El régimen sionista está empleando actualmente la misma táctica en su guerra en Gaza que hace dos años en el Líbano. Es decir primero incursiones aéreas para luego llevar a cabo una invasión terrestre. No cabe duda que tal como ocurrió en el sur del Líbano en la guerra de los 33 días el territorio de Gaza va a ser el cementerio de las tropas agresoras y que el bocado de Gaza no será un manjar fácil de digerir para ese régimen por más que lo ayuden sus padrinos estadounidenses.

El régimen sionista de Israel en sus 60 años de existencia artificial, ilegal e ilegítima creado por el colonialismo británico a finales de la segunda guerra mundial no ha podido adquirir, pese a sus grandes esfuerzos y los de sus protectores estadounidenses, la menor legitimidad en la zona de Oriente Medio, razón por la cual solamente un pequeño puñado de países lo han reconocido. En esos 60 años transcurridos de la vida nefasta del régimen sionista no hemos visto más que derramamiento de sangre, asesinatos, guerras, agresiones y ocupaciones. Esta vez el objetivo ha sido Gaza. La matanza de un pueblo que no tiene nada, ni para defenderse ni incluso para ocultarse de los ataques aéreos, matar a los niños, ancianos y mujeres no es más que un acto de cobardía. Los sionistas esgrimen el ya conocido argumento de autodefensa como justificante de esos criminales ataques, pero sabemos que según las reglas internacionales cualquier acto de autodefensa tiene que ser proporcional con el ataque recibido. ¿Acaso es proporcional la matanza de 470 personas ­que seguramente irán en aumento- como represalia a los ataques con misiles artesanales de los palestinos que hasta ahora han originado tan solo 4 víctimas mortales? Casi 60 víctimas palestinas en estos últimos días han sido niños. Siempre es doloroso para los padres ver morir a sus hijos y aún más cuando el cuerpo de ellos están hechos trizas. Según médicos extranjeros en Gaza «las heridas que reciben los niños palestinos no son heridas de las que pueda sobrevivir un niño. Esto es un asesinato».

Teniendo en cuenta la situación hoy en Palestina estamos muy cerca del comienzo de la tercera Intifada (levantamiento) del pueblo palestino pero al mismo tiempo es lamentable ver el silencio de gobernantes de algunos países musulmanes frente a esta tragedia humana y como dijo el Líder Supremo de la República Islámica de Irán, Ayatolá Jamenei «existe una tragedia aún mayor que el crimen perpetrado por el régimen sionista y que es el silencio animador de algunos gobiernos árabes que dicen ser musulmanes.» Es verdad que hay silencios que matan. El régimen sionista debe saber que nunca podrá destruir a Hamas como no pudo destruir a Hezbolá ya que los que luchan por su patria y por su independencia estarán en los corazones del pueblo. El Mundo Islámico y los verdaderos defensores de los DDHH nunca podrán olvidar los vergonzosos crímenes del régimen sanguinario sionista y de sus aliados estadounidenses y occidentales. La historia ha demostrado, innumerables veces, la veracidad de la promesa divina de la victoria de los desheredados sobre los arrogantes y esta vez ocurrirá lo mismo.

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