Unos 4.000 indígenas iniciaron la ocupación de la capital ecuatoriana

La "toma de Quito"

La ocupación de la Universidad Salesiana, localizada en un sector del norte de Quito, fue pacífica y permitida por las autoridades del plantel, dijeron a ANSA indígenas que participan en las protestas.

Las protestas antigubernamentales se intensificaron ayer con el bloqueo de carreteras, especialmente en el norte y en la sierra central andina, donde decenas de indígenas excavaron zanjas y bloquearon los caminos con enormes piedras y troncos.

Desabastecimiento de víveres, especialmente del sector agropecuario, se comenzó a advertir ayer en los mercados de las grandes ciudades como Quito, Guayaquil, Cuenca e Ibarra.

En uno de los episodios más sorpresivos de la jornada, unos 5.000 indígenas de la provincia de Chimborazo, 160 kilómetros al sur de Quito, ocuparon las instalaciones repetidoras de 15 radioemisoras y un canal de televisión.

El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, Antonio Vargas, quien encabezó la ocupación de la Universidad, dijo que «esperamos que el pueblo de Quito también comience a movilizarse» para exigir al gobierno que derogue el alza de los combustibles, pasajes y gas licuado.

Líder indígena acusa al presidente

Dijo que el propósito inicial era ocupar el parque de El Arbolito, sitio de habitual concentración indígena, que ayer fue acordonada por piquetes de la policía montada, que con el apoyo de perros amaestrados impidió que se instalen allí.

Vargas acusó al presidente Gustavo Noboa de «autoproclamarse dictador» por no permitir las marchas y las concentraciones en el parque.

El dirigente sentenció que «por sí solo el gobierno, con todas las actitudes desesperadas, está cayendo. Dependerá de la fuerza del pueblo» derrocar al presidente, advirtió.

Ataviados con coloridas vestimentas, los indígenas se instalaron en los predios universitarios en carpas e improvisaron cocinas para elaborar alimentos, según constató ANSA.

Hasta pasado el mediodía el número de indígenas que se concentró en los patios de la Universidad Salesiana era estimado en unos 6.000, pero Vargas insistió que alcanzaban los 7.000.

Decenas de camiones con víveres, flores de exportación y tanqueros de combustible están parados y retenidos en medio de las carreteras por los indígenas.

Entretanto, en el Palacio Carondelet, sede del gobierno, el mandatario se reunió por más de tres horas con la mayoría de sus colaboradores, pero aún no resolvía si decretaba el estado de emergencia para enfrentar lo que denomina «subversión indígena».

El edificio gubernamental amaneció ayer rodeado de vehículos antimotines y tanquetas, al igual que algunos edificios públicos, según mostró ayer la televisión local.

El Congreso y la Corte Suprema de Justicia en Quito también fueron resguardados por tropas de militares, pese a que aún no se dictaba el decreto de movilización.

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