Junta militar afianzó su poder en Guinea; gobierno se somete
El golpe de Estado del martes fue condenado por Estados Unidos, la Unión Europea y otros, pero en el plano interno dos importantes fuerzas de la oposición se limitaron a «tomar nota» del hecho, sin deplorarlo.
En cuanto al primer ministro, Ahmed Tidian Suaré, y a su gobierno, tras haberse previamente presentado en el cuartel Alfa Yaya Diallo, tal y como les habían ordenado, todos fueron recibidos a primeras horas de la tarde por el presidente autoproclamado, Mussa Dadis Camara.
«Ayer, eran ustedes (los que estaban en el poder), hoy somos nosotros. Les hemos ayudado, ustedes nos deben ayudar», declaró Camara a los 30 miembros del gabinete ante la prensa.
Suaré y sus ministros escucharon esa declaración en silencio, levantándose cuando Camara apareció y sentándose cuando el nuevo hombre fuerte de Conakry les dijo que lo hicieran.
Posteriormente, todo el grupo abandonó el cuartel de Alfa Yaya Diallo y por el momento se desconoce su paradero.
Los golpistas prometieron elecciones a finales de 2010, cuando acababa el mandato del difunto Conté, muerto de enfermedad, que gobernó Guinea con mano de hierro durante 24 años y que será enterrado el viernes.
Mientras tanto, la calma parecía reinar en Conakry, donde la circulación de vehículos se reanudó progresivamente tras la reapertura de las gasolineras.
La presencia militar era discreta. Muchos uniformados permanecían de guardia en el cuartel Almamy Samory Turé, donde yace, según dijeron, el cuerpo del general presidente Conté.
Dos importantes fuerzas de oposición al régimen de Conté -la Coalición de Fuerzas Vivas por el Cambio (CFC) y la Alianza Nacional por la Alternancia Democrática (ANAD)- «tomaron nota» del golpe de Estado y pidieron a la junta organizar «elecciones libres» en el plazo de un año.
La CFC está dirigida por Alpha Condé, un opositor detenido en 1998 y liberado en 2001 gracias a la presión de la comunidad internacional. La ANAD es la fuerza de Sidya Turé, primer ministro de 1996 a 1999.
La comunidad internacional condenó con firmeza a los golpistas: Canadá, denunció la situación, la Unión Africana (UA) pidió sanciones «firmes» contra la junta, mientras Francia abogó por elecciones «libres y transparentes» lo antes posible.
Estados Unidos exigió ayer la «vuelta inmediata» al orden civil en Guinea y rechazó la promesa de los militares golpistas de celebrar elecciones en 2010, según un comunicado de su embajada en Conakry transmitido a la AFP.
Estados Unidos «condena el golpe de Estado militar en Guinea y rechaza el comunicado de los militares prometiendo elecciones en diciembre de 2010.
«Reclamamos la vuelta inmediata al orden civil», afirmaba el texto. «Exigimos que se respeten los derechos fundamentales de todos los ciudadanos y particularmente los del primer ministro (Ahmed Tidian) Suaré y los miembros de su gobierno», precisó el texto. «Los militares tienen que colaborar de modo estrecho con las autoridades civiles y la sociedad civil con miras a restaurar el orden civil en Guinea», según el comunicado. El presidente de la UA, Jean Ping, debe asistir el viernes en Conakry a los funerales nacionales del presidente Conté.
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