China promete seguir reformas, siempre bajo el mando del PC
«Nos resulta imposible dar marcha atrás. El futuro desarrollo de China debe depender de la reforma y la apertura», dijo el jefe del Estado y del PC en una ceremonia con motivo del 30º aniversario del lanzamiento de las reformas, transmitida por televisión.
Pero Hu advirtió que la reforma debía llevarse a cabo con estabilidad y ha de estar encarrilada por el PC.
«Hemos comprendido profundamente que el desarrollo es la lógica de base y la estabilidad es la tarea de base», proclamó ante 6.000 personas presentes en el Gran Placio del Pueblo, de Pekín.
«Sin estabilidad no podemos hacer nada y perderíamos todo lo logrado», insistió.
«Nuestro Partido seguirá siendo (…) la columna vertebral de todos los grupos étnicos nacionales para administrar los diversos riesgos y pruebas, internos y externos, y seguirá sustentando el proceso histórico del desarrollo del socialismo con características chinas», expresó Hu Jintao.
El discurso, atestado de referencias al marxismo y al socialismo, mencionó los enormes cambios acaecidos en China desde el lanzamiento de las reformas por Deng Xiaoping, refrendadas por un plenario del PC en diciembre de 1978.
Ese plenario, dijo Hu, marcó un «vuelco» en la historia de la República Popular China, fundada por Mao Zedong en 1949.
En 1978 China emergía del caos de la Revolución cultural (1966-1976), con un Producto Interno Bruto de 364.000 millones de yuanes, que en 2007 llegó a casi 25 billones (3,421 billones de dólares al cambio de finales de 2007), con lo cual el país asiático se convirtió en «la cuarta economía mundial», destacó Hu.
«La tasa promedio de crecimiento ha sido de 9,8%, el triple del promedio mundial», se congratuló.
«No hemos cesado de abrirnos al extranjero, dando vuelta a una página histórica, de encierro y semiencierro en todos los campos», declaró.
«Hoy en día el pueblo chino (…) está camino de la prosperidad y la felicidad. El socialismo con características chinas ha demostrado su vigor y su vitalidad», prosiguió.
Pero «aún nos queda un largo camino para alcanzar nuestro gran objetivo. No podemos dormirnos en los laureles», alertó el dirigente, que citó entre los principales desafíos la persistencia de la pobreza y la brecha de recursos entre la ciudad y el campo.
Las reformas empezaron con el desmantelamiento de las comunas populares en el campo y prosiguieron con la creación de zonas económicas especiales para atraer inversiones extranjeras e impulsar el comercio exterior, antes de extenderse a las ciudades. El nivel de vida aumentó en estas tres décadas, pero también crecieron las desigualdades y las autoridades volvieron a hacer hincapié en la necesidad de mejorar la situación del campo.
Comunistas. Las reformas comenzaron con Deng Xiaoping en 1978.
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