Presidente paraguayo afronta la primera gran protesta del campo
«Este es un mensaje claro de toda la ciudadanía hastiada de la inseguridad y la violencia que imperan en el país», dijo el líder del «tractorazo», Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
La protesta, a 110 días del comienzo del gobierno, es una reacción contra incesantes invasiones de propiedades y quema de edificaciones, de maquinarias y cultivos por parte de supuestos campesinos sin tierra, a quienes la oposición atribuye respaldo gubernamental.
«Exigimos seguridad y trabajo al presidente Lugo», exclamó Cristaldo en una arenga que dio inicio a la manifestación simultánea en 60 puntos geográficos del territorio y que culminará el martes con una manifestación frente al Congreso.
«Esta es una movilización gigantesca, inédita. Hemos salido pacíficamente a las banquinas, sin cerrar las rutas, sin perjudicar a terceros», aclaró el productor agrícola.
Los productores, apoyados por 14 grandes gremios de productores y de empresarios, exigen el cese de la violencia en el campo, adjudicada a grupos de supuestos campesinos sin tierra que mantienen en zozobra especialmente a los sojeros, que se encuentran en plena época de siembra.
Bajo el lema «seguridad y trabajo para todos», los productores consiguieron adhesiones de sectores ciudadanos que convocaron simultáneamente a manifestaciones en plazas céntricas de varios centros urbanos del país.
Líderes de la oposición adjudican a Lugo, obispo de la Iglesia Católica hasta 2007, un «preocupante» giro de su gobierno hacia una izquierda que tiene al venezolano Hugo Chávez y al ecuatoriano Rafael Correa como modelos.
«Esta clase de gobierno no es lo que la gente quería», dijo el líder del Partido Colorado (hasta este año en el poder) Luis Castiglioni, en declaraciones a la AFP.
A su turno, el influyente líder opositor Lino Oviedo afirmó que el gobierno del ex obispo «no tiene rumbo».
Agregó que los marxistas que lo rodean desean llevar adelante un plan para seguir los caminos del gobierno de Chávez y de Correa, si bien los calificó de «principiantes».
«No vamos a pisar las cáscaras de banana de estos principiantes», afirmó.
Según Cristaldo, el dirigente de los productores, «la gente está cansada de tanta pelea, de tanta violencia».
«Hacemos un llamado a los líderes. Es hora de que los paraguayos nos reencontremos para una concertación nacional, dejando de lado prejuicios. Se vienen tiempos difíciles, un próximo año muy complicado para todos», advirtió.
«Es hora de que nos anticipemos a los problemas y no perder tiempo en discusiones estériles. Nosotros queremos el cambio pero el cambio en paz», enfatizó.
Aníbal Carrillo, portavoz de Lugo, dijo con ironía que «el tractorazo es un gran bolazo, porque pretende ponerle el ropaje de la patria a una convocatoria de una corporación mezquina», refiriéndose a los grandes productores agrícolas.
Acusó a los productores agropecuarios de ser responsables «de la política económica que ha dejado sin trabajo a miles de compatriotas, así como también sin tierras, para desplazarlos a las orillas de las ciudades».
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