EL DIA DE LOS DERECHOS HUMANOS
Ese mismo día, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) anunciaba desde su sede en Roma que el número de personas que padecen hambre en el mundo aumentó en 43 millones en el año 2008, pasando de 923 a 963 millones de seres, y advirtiendo que el problema podría agravarse por la crisis que atraviesa el mundo. El director general Jacques Diouf señaló que el objetivo asumido en 1996 por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de reducir a la mitad el número de desnutridos para el año 2015 podría verse postergado hasta el próximo siglo, y reclamó inversiones en los países pobres de al menos 30 mil millones de dólares por año para la agricultura y la protección social de los pobres para alcanzar el propósito inicial. La India, Bangladesh, Pakistán y la R. D. del Congo están entre los países más sensibles al alza actual de los precios de los alimentos.
Las perspectivas en este sentido son sombrías, porque la crisis mundial va camino de extenderse y profundizarse, y esto impactará en forma directa el derecho a la alimentación de una parte considerable de la población mundial. En EEUU, la tasa de desempleo llegó al 6,7%, el nivel más alto desde 1974. En noviembre se perdieron 533 mil puestos de trabajo, a los que se agregaron 320 mil en octubre para una suma de más de 2 millones de empleos perdidos en el curso del año, y la sangría sigue. Josph Stiglitz, premio Nobel de Economía, afirma: «La tasa de desempleo en EEUU podría ascender a 10% en el mediano plazo. Sin embargo, ese número estadístico no da cuenta de toda la tensión social que hay detrás de la crisis de la primera potencia del mundo. EEUU pasó de ser una economía enorme a una economía de servicios, con una característica peculiar: hay mucho trabajo precario. Entre los grupos marginales (hispanos, africanos, jóvenes), el desempleo será mayor, cercano al 15%. El gobierno de Bush se dedicó a rescatar bancos, pero no se preocupó de los peligros morales detrás del desempleo». En otro lugar, agrega cáusticamente: «No se podría haber manejado la crisis peor de lo hecho por la administración Bush y la FED (con Greenspan y Bernanke a la cabeza). Esto traerá aparejado un fuerte conflicto social».
Cada día nos abruman las noticias del desbarranque de la economía norteamericana y sus repercusiones. Ahora están en el candelero las tres grandes automotoras, General Motors, Chrysler y Ford. Presionaron por un salvataje de 15 mil millones de dólares que al parecer quedó descartado y enfrentan la perspectiva de la bancarrota, pero desde ya las consecuencias se hacen sentir en los despidos masivos en EEUU y en sus filiales en el mundo. Las vistas de Detroit impactaban: parecía una ciudad fantasma, mientras se anunciaba una baja de 47% en la venta de unidades de Chrysler. El no pago de las hipotecas de las viviendas alcanzó su cifra máxima. La venta de casas usadas cayó 0,7% en octubre. El déficit presupuestal de EEUU cifró 401.574 millones de dólares en lo dos primeros meses del ejercicio 2008-2009, casi el 90% del déficit total del ejercicio anterior, que marcó un récord. «Wall Street retrocede al territorio de las pérdidas», se informa con datos del Dow Jones, Nasdaq y Standard&Poor’s. El Bank of America, el mayor de EEUU, eliminará 35 mil empleos y se registraron casi 100 mil despidos en lo que va de diciembre. En Japón, Sony lanza 8 mil trabajadores a la calle.
No hablemos ya de atentados a los derechos humanos fundamentales, como el derecho a la vida, por la proliferación de delitos de lesa humanidad. Dice un publicista: «No debería tardar un juicio a Bush por delitos de lesa humanidad como las masacres en Irak y Afganistán, el respaldo a las torturas de la CIA, desapariciones, violaciones del derecho internacional y del debido proceso. Ya fueron acusados ante un jurado de Texas dos de sus colaboradores: el vicepresidente Cheney y el ex ministro de Justicia González». El mismo agrega: «Durante el gobierno de Uribe han asesinado a 474 sindicalistas. Si agregamos las masacres cometidas por el ejército a las órdenes del ministro de Defensa Santos y los paramilitares, tendremos el cuadro más atroz de violación de derechos humanos en la región».
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