OPINION INTERNACIONAL

TERRORISMO ISLAMISTA Y SEXUALIDAD

Sin embargo, el fenómeno cultural del terrorismo islamista ya no es un terreno virgen de la investigación sociológica. El fascismo islámico en su aterradora simplicidad, para la cual solo hay dos clases de seres humanos, los fieles y los infieles, ha sido reiteradamente analizado. Asimismo se han publicado numerosos trabajos de especialistas que explican qué es lo que lleva a jóvenes musulmanes a inmolarse para matar a otros. Conviene ensayar al menos un análisis somero de este fenómeno.

Numerosos analistas coinciden en señalar la frustración sexual de los jóvenes musulmanes como un factor que los hace proclives a ser reclutados para el terror. Jamie Glazov, un historiador canadiense de origen ruso, es uno de los que describe el fenómeno con mayor precisión. Glazov señala que en el mundo islámico a los hombres les está prohibido no solo tocar a las mujeres, sino siquiera mirarlas. El sexo antes del matrimonio, no es solo un pecado, sino una ofensa criminal. Puede ser castigado con la flagelación e incluso con la muerte. Socialmente segregados de las mujeres, los hombres árabes suelen consolarse con relaciones homosexuales. Sin embargo, no existe la palabra «homosexual» en su cultura. Ello se debe a que tener sexo con muchachos es considerado algo socialmente aceptable. Los jóvenes sirven a los mayores como sustitutos de las mujeres inaccesibles. Los jóvenes humillados en esa relación se vengan cuando son mayores en sus propias mujeres. El sexo nunca se convierte en una relación armónica entre iguales, sino que es la dominación violenta de una de las partes sobre la otra. La masculinidad árabe nunca es simplemente placentera, sino que es una expresión violenta de revancha, una compensación por toda una carga de frustraciones. No es casual que esta actitud cause una profunda insatisfacción existencial que lleva a una pulsión de muerte. El muchacho que fue violado, y cuya violación nunca es reconocida como tal, busca cuando es mayor recuperar dramáticamente su hombría y su dignidad. ¿Qué compensación puede ser mayor que la de matar al enemigo y al mismo tiempo ganarse el paraíso donde lo espera el gozo sexual supremo de poder tener relaciones con 72 vírgenes? Los reclutadores de las organizaciones terroristas lo saben muy bien y hacen todo lo posible para que los jóvenes destinados a inmolarse crean a pie juntillas toda esa mitología.

Si Jamie Glazov estudió el tema en profundidad, el doctor Tawfik Hamid lo vivió. Este médico egipcio de 47 años fue reclutado en su juventud por Al Gamaa al Islamiya (el Grupo Islámico en árabe), una de las organizaciones terroristas que formó Al Qaeda. Hamid tuvo como líder a Ayman al Zawahiri, considerado el segundo de Osama bin Laden, y frecuente vocero de la organización en sus videos de propaganda.

En un reportaje concedido al periodista Michael Coren del «Nacional Post» , Hamid, que ahora combate la ideología que abrazó en su juventud, sostiene que el Islam agresivo y militante es la versión dominante de esta religión y se enseña en casi todas las universidades islámicas del mundo. A su juicio, los norteamericanos suelen ser reticentes a discutir la notoria tensión sexual que suele llevar a actos de terrorismo suicida. Señala que la mayor parte de los terroristas suicidas son sunnitas. Si bien los chiitas también suelen incurrir en actos de terrorismo y violencia, no suelen inmolarse para matar. Ello se debe, desde su punto de vista, a que la institución del matrimonio temporal que sólo existe entre los chiitas constituye un alivio de la tensión sexual. El recuerda que el Islam condena tanto el sexo extramarital como la masturbación, mientras que celebra un éxtasis ilimitado de los mártires que dan la vida por la fe con las famosas 72 vírgenes del paraíso. A menudo las cartas escritas por terroristas suicidas aluden a esas fantasías.

Respondiendo a una pregunta del periodista, el ex islamista egipcio admite que el aspecto sexual no lo es todo en la conducta de los terroristas. Pero con cierta irritación replica: «Pero puedo decirle qué es lo que no tiene nada que ver con las motivaciones terroristas. No se trata de Israel, ni de Irak, ni de Afganistán. Esas son solo excusas. Los extremistas musulmanes argelinos asesinaron a otros 150.000 musulmanes argelinos, a veces cortando el cuello de niños frente a sus padres. ¿Me habla en serio cuando dice que esto lo hicieron debido al trato que Israel da a los palestinos o a la política exterior norteamericana? ¡ Dejen de preguntarse en qué se equivocaron. Ellos los matan a ustedes como a corderos y ustedes tratan de encontrar explicaciones a su conducta. Ustedes critican su historia, sus instituciones, sus iglesias. ¿Por qué no entienden de una vez por todas que el terrorismo no tiene nada que ver con lo que ustedes hicieron, sino con lo que ellos quieren lograr?».

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