Congreso. Autoriza préstamo de US$ 15.000 millones

Acuerdo en EEUU sobre automotoras

El proyecto de ley de casi 40 páginas fue publicado ayer en la página web de la comisión de la cámara encargada de organizar el examen del texto por los representantes.

La cámara baja debería reunirse a las 12.45 (hora local) para comenzar a considerar el plan titulado «Proyecto de ley sobre la financiación y la reestructuración de la industria automotriz».

El mismo prevé principalmente la nominación de un administrador encargado de supervisar la puesta en práctica de las medidas de reestructuración por parte de los constructores.

La administración del presidente George W. Bush se comprometió ayer a mantener una estrecha concertación con el equipo del presidente electo Barack Obama sobre esta nominación.

«Sabemos que habrá un nuevo presidente el 20 de enero y un nuevo equipo y queremos tener eso en cuenta en todo lo que hagamos, que ello sea conforme a las opiniones del presidente electo a fin de que sea más eficaz, porque finalmente, será bajo su administración que la decisión será tomada» sobre el futuro de los constructores, dijo Joel Kaplan, alto colaborador de Bush.

La Casa Blanca había informado más temprano que las negociaciones con el Congreso habían permitido «grandes avances en un acuerdo de principios», pero que se continuaba trabajando sobre un texto legal concreto.

«Seguimos discutiendo con el Senado lo referente a este proceso», declaró en una rueda de prensa Steny Hoyer, jefe de la mayoría demócrata de la Cámara, quien añadió: «Nos preparamos para llevarlo a votación hoy mismo».

«Hay una gran reticencia a ayudar directamente a los fabricantes (…) pero el impacto sobre la economía será muy grave» en caso de quiebra, precisó.

El texto permitiría liberar muy rápidamente 15.000 millones de dólares a los fabricantes General Motors (GM) y Chrysler, los que advirtieron que podrían quebrar antes de fin de año, mientras que Ford, el otro de los «Tres Grandes» de la industria automovilística estadounidense, hizo saber que no tendrá problemas de liquidez en lo inmediato.

Inicialmente, los fabricantes había pedido 34.000 millones de dólares para evitar la quiebra.

El proyecto por el que se autoriza el uso de 15.000 millones de dólares de préstamos a los fabricantes estadounidenses de automóviles tropieza con una encarnizada resistencia, principalmente de legisladores republicanos.

El senador republicano John Ensign, por ejemplo, amenazó con maniobrar para retardar la votación hasta la semana próxima.

El líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, dijo que debe quedar «bien claro: este proyecto no se votará hoy (miércoles). Ante un proyecto tan crucial, en el que se pone en juego tanto dinero del contribuyente, no podemos precipitarnos sin un examen suficiente».

«Estamos preocupados por el empleo, pero también estamos preocupados por el dinero del contribuyente», subrayó.

Por su parte, el sindicato del automóvil UAW expresó ayer su apoyo al «compromiso bipartidario que prevé la liberación urgente de 15.000 millones de dólares a la industria automovilística», según declaró su presidente, Ron Gettelfinger, en un comunicado.

Este plan «aporta un apoyo determinante» a este sector y «pone a funcionar un proceso de reestructuración de nuestra industria», añadió.

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