AMARGA LECCION DEL LIBRE COMERCIO
Uno de los episodios más destacados en la lucha contra los EPA fue el rechazo público de los jefes de estado y gobierno africanos durante la reunión cumbre Africa/Unión Europea a principios de diciembre 2007 en Lisboa. Fue quizás la primera vez, desde la independencia, en que el mundo fue testigo de una posición firme y casi unánime de los líderes africanos en sus relaciones con Europa.
Los países africanos han caído en una trampa al aceptar ser divididos por la CE en dos categorías: los «países menos desarrollados» (LDC) y los «no LDC». Los funcionarios de la CE utilizaron esa división para montar una campaña a fin de persuadir a los no LDC de que sus intereses son diferentes a los de los LDC.
Los portavoces de la CE dijeron repetidamente que Europa no extendería el Acuerdo de Cotonou el actual marco de relaciones comerciales Africa/UE y que los no LDC tenían que aceptar «acuerdos interinos» o enfrentar la aplicación de altos aranceles en los mercados europeos. Al final, una serie de países de la región sucumbió y, a regañadientes firmó esos acuerdos, ya fuera como región (la de Africa Oriental, comprendiendo a Kenia, Tanzania y Uganda) o como países individuales, tales como Costa de Marfil y Ghana. Aún así, las negociaciones continúan, con la esperanza de hallar un compromiso de acuerdos completos que satisfagan tanto a los países africanos como a los europeos.
Tal compromiso será, sin embargo, difícil de lograr. Los africanos están reclamando acuerdos «favorables al desarrollo», mientras que los europeos parecen más interesados en promover sus intereses comerciales. Por otra parte, al forzar a los países individuales a entrar en «acuerdos interinos», la CE ha demostrado que la única forma de integración africana que realmente apoya es aquella que proporcione un mercado amplio y abierto para los bienes y servicios europeos, no una que sirva a los intereses africanos.
La concepción de la CE acerca de los EPA es fundamentalmente contraria a los intereses africanos porque, para Europa, ellos son básicamente acuerdos de «libre mercado», dado que deben ser compatibles con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Pero ya sabemos cuales son los altos costos de las políticas de «libre comercio» impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Africa.
Este modelo probablemente continuará e incluso empeorará, bajo los EPA, particularmente cuando la CE insiste en lo siguiente:
la apertura de los sectores de servicios, tales como el agua, la energía, el transporte, las comunicaciones, la educación y los servicios de salud a las compañías europeas;
que se permita a las compañías europeas competir en las adquisiciones gubernamentales africanas;
el otorgamiento a los inversores europeos del estatus de «tratamiento nacional», lo que los pondría en un pie de igualdad con los inversores africanos.
En resumen, los EPA, tales como son concebidos por la CE, son el obstáculo principal para la integración regional africana, para la soberanía alimentaria y para las perspectivas de industrialización. Estos acuerdos también servirían para reducir los recursos de Africa mediante el incremento de la repatriación de ganancias y el empeoramiento de la evasión fiscal y otras formas de fuga de capitales.
Sí, es cierto que la CE dijo que el 10º Fondo Europeo de Desarrollo tendrá suficientes recursos para hacer frente a los problemas en la materia, planeados por los países africanos.
Sin embargo, si lo sucedido en el pasado sirve de guía, es muy dudoso que los países africanos sean compensados por completo. Un informe de Oxfam International ha mostrado que desde 1975 los desembolsos del Fondo nunca han llegado siquiera a la mitad de la asignación nominal solicitada.
Esto explica por qué la lucha contra los EPA, en su actual forma, debe continuar e incluso redoblarse. Organizaciones de la sociedad civil africana están ahora trabajando mano a mano con negociadores y políticos para dar al traste con el objetivo de la CE.
Africa debe evitar todo acuerdo de libre comercio que pueda agravar su dominación y el saqueo de sus recursos.
Africa debe rechazar los EPA en su actual forma y moverse hacia modalidades alternativas. Esto no significa un rechazo a cualquier tipo de cooperación con Europa. Africa quiere una forma genuina de cooperación con Europa, una cooperación libre de paternalismo, dominación y explotación neocolonialistas, y basada en la promoción de intereses mutuos.
Director del Foro de Alternativas para Africa (Senegal).(COPYRIGHT IPS)
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