Potencias nucleares. Sube el tono de las acusaciones tras atentados

Gobierno de India advierte a Pakistán

India advirtió ayer a Pakistán que mantiene sobre la mesa todas las opciones, tras los atentados de la semana pasada en Bombay que dejaron 188 muertos, mientras Estados Unidos presionó a Islamabad para que coopere en la investigación.

En una rueda de prensa conjunta con la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, de visita en Nueva Delhi, el canciller indio Pranab Mujerjee dijo que no hay «ninguna duda» de que los autores de los ataques en Bombay «venían desde Pakistán» y fueron coordinados desde allí.

«Las acciones del gobierno (indio) dependerán de la respuesta que recibamos de las autoridades paquistaníes», declaró Mujerjee, refiriéndose a la demanda formal de India a Pakistán para que le entregue a veinte personas presuntamente vinculadas a los ataques.

«Espero la respuesta y, tras recibirla, el gobierno hará lo que juzgue necesario para proteger su integridad territorial, su seguridad y la de sus ciudadanos», añadió el ministro.

«Es un momento para que todos cooperemos con transparencia y especialmente para que Pakistán lo haga de ese modo», subrayó la jefa de la diplomacia estadounidense en Nueva Delhi, donde abordó la crisis con su homólogo y con el primer ministro indio, Manmohan Singh.

Informes de inteligencia de Estados Unidos e India imputan la matanza de Bombay al Lashkar-e-Taiba, un grupo islamista con base en Pakistán.

Los ataques contra la estación ferroviaria, dos hoteles de lujo, un centro judío y un popular café de la capital económica de India dejaron 188 muertos, entre ellos 22 extranjeros ­incluida una mexicana­, y unos 300 heridos.

Las matanzas fueron perpetradas por diez individuos armados, algunos de los cuales llegaron en lancha a la ciudad.

India señaló que el único autor de los atentados que fue capturado con vida confirmó que pertenecía al Lashkar-e-Taiba, que todo el comando llegó desde Pakistán y que fue entrenado en ese país.

Rice, que hoy jueves tiene previsto viajar a Pakistán, emprendió su gira para tratar de reducir las tensiones entre los dos países, dotados de la bomba nuclear y aliados de Estados Unidos, aunque con difíciles relaciones entre sí desde que se independizaron del Imperio Británico en 1947.

El jefe del ejército estadounidense, el almirante Mike Mullen, de visita en Islamabad ayer miércoles, pidió a Pakistán que «investigue a conciencia» cualquier relación de grupos establecidos en el país con los atentados de Bombay.

Estados Unidos teme además que la tensión obligue a Pakistán a desplazar tropas hacia su frontera con India, descuidando su frontera con Afganistán, un punto de primordial importancia en la «guerra contra el terrorismo» lanzada por Washington.

Mientras tanto, India sigue en alerta. La policía anunció el miércoles que descubrió y desactivó artefactos explosivos en la principal estación de trenes de Bombay, dejados allí por los autores de los sangrientos ataques de la semana pasada.

Pakistán ha apuntado a un «mecanismo de investigación conjunto», pero quiere pruebas concretas que demuestren las acusaciones indias, según las cuales los autores de la masacre eran paquistaníes.

«No hemos recibido ninguna prueba tangible que permita afirmar que se trata de paquistaníes. Dudo mucho que sea verdad», afirmó el presidente paquistaní Asif Ali Zardari a la cadena de televisión estadounidense CNN.

«Creo que se trata de actores no estatales que actúan en el conjunto de la región (…) y toman al mundo entero como rehén», dijo Zardari a CNN.

En Bombay, unas 20.000 personas se manifestaron ayer miércoles para exigir a los dirigentes indios que hagan más para proteger al país de los extremistas.

Varios de ellos acusaron a la policía y a los políticos de estar más interesados en cobrar sobornos que en cumplir su misión.

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