Resultados. Ségolène Royal no acepta su derrota

Enfrentamiento en el Partido Socialista francés por liderazgo

La portada del Journal du Dimanche titulaba: «Cuánto odio», subrayando que el Partido Socialista se estaba «enfrentando a la pesadilla de la escisión». Por su parte, el periódico Le Parisien abría su edición de ayer con la rosa socialista cortada por la mitad y el titular: «La fractura».

El objetivo de las elecciones celebradas la semana pasada era acabar con las tremendas luchas internas que sacuden al partido desde hace años y que le han impedido darle a Francia un presidente desde la derrota de François Mitterrand en 1995.

Pero, lejos de conseguirlo, los comicios han mermado las esperanzas de encontrar un candidato que se enfrente en las próximas presidenciales de 2012 a un Nicolas Sarkozy que, además de llevarse a su gobierno a varios miembros del PS, ha multiplicado los anuncios para hacer frente a la crisis financiera y bancaria. Aubry, actualmente alcaldesa de la ciudad de Lille (norte) y artífice de la semana laboral de 35 horas cuando estaba al frente del Ministerio de Trabajo, ganó las elecciones internas con una ínfima diferencia de 42 votos de entre los más de 137.000 miembros que participaron en la votación del pasado viernes.

Acto seguido Royal, su rival en la segunda vuelta y ex candidata a la presidencia de Francia, que perdió ante Nicolás Sarkozy en 2007, denunció «trampas» y pidió la repetición de la votación.

El equipo de Royal ha anunciado incluso que impugnaría ante los tribunales el resultado de la votación de Lille por «falsificación» debido a un supuesto fraude en el recuento de los votos de los militantes socialistas en el bastión de su rival. Aubry, de 58 años, respondió que «no había razón» para realizar un nuevo escrutinio y pidió al campo rival que «actuara responsablemente, de otra forma la situación del partido sólo podría empeorar».

El líder saliente, François Hollande, ex compañero sentimental de Ségolène Royal, ha convocado a una reunión del consejo nacional del partido para el próximo martes para validar el resultado.

Royal, de 55 años, partía como favorita antes de la celebración de los comicios internos del partido, sin embargo ha obtenido un 49,98% de los votos frente al 50,02% de su rival.

Su campaña estaba basada en la promesa de abrir el partido a los jóvenes y la posibilidad de realizar una alianza con los centristas.

Por su parte Aubry, preocupada por el hecho de que un giro hacia el centro pudiera hacer perder los electores tradicionales en el contexto de la crisis económica, pretendía dejar el partido «anclado sólidamente en la izquierda».

Mientras tanto, su verdadero adversario político, la Unión por un Movimiento Popular (UMP, del presidente Nicolas Sarkozy) no perdió la ocasión para desacreditar todavía más a los socialistas catalogando de «desastrosa, la imagen» que su batalla interna daba de la democracia, en boca de su secretario general Patrick Devedjian.

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