Manifestantes protestaron y se enfrentaron a la policía

Bush es presidente y promete unir a su nación

Washington, Reuters

«Este es mi compromiso solemne: trabajaré para crear una sola nación con justicia y oportunidades para todos», dijo.

Mientras miles de personas –partidarios y opositores– se concentraron frente al Congreso, el juramento de 35 palabras fue tomado por el presidente de la Corte Suprema, William Rehnquist, un juez conservador que votó a favor de Bush en un controvertido fallo de 5-4 que le aseguró la presidencia.

Los manifestantes abuchearon a Bush cuando se trasladó en limusina al Congreso. Algunos sostenían carteles que decían «ladrón» en referencia a su cuestionada victoria sobre el demócrata Al Gore en los reñidos comicios del 7 de noviembre.

Gore ganó en la urnas por más de 500.000 votos, pero Bush venció en el colegio electoral gracias al fallo de la Corte Suprema que impidió un recuento de votos en el crucial estado de Florida, donde había quejas por irregularidades.

Bush elogió a Gore por disputar la elección con entusiasmo y ceder con nobleza de espíritu. Prometió cicatrizar las heridas dejadas por la elección y unir a los 281 millones de estadounidenses.

Pero el nuevo presidente pidió mayor civismo y carácter en la vida pública en Washington, una aparente referencia a los escándalos sexuales protagonizados en la Casa Blanca por el saliente presidente Bill Clinton.

La llegada de Bush hijo a la presidencia de la única superpotencia del mundo ha generado preocupación entre los aliados de Estados Unidos por su falta de experiencia en asuntos internacionales.

Pero Bush lanzó una advertencia a los enemigos de Estados Unidos al afirmar que su gobierno no va a aislarse de los problemas del mundo.

«Que no se equivoquen los enemigos de la libertad y de nuestro país. Estados Unidos seguirá involucrado en el mundo, por razones históricas y por opción, forjando un equilibrio de poder que favorece la libertad. Defenderemos a nuestros aliados y nuestros intereses», dijo Bush.

Arrestos bajo lluvia

Jóvenes disgustados por la elección de Bush protagonizaron las mayores manifestaciones en una toma de posesión presidencial desde 1973, cuando Richard Nixon iniciaba su segundo mandato en medio de protestas contra la Guerra de Vietnam.

Los manifestantes se enfrentaron con la policía bajo la lluvia y al menos nueve jóvenes fueron arrestados.

Las medidas de seguridad policial fueron las más estrictas que se han visto en la historia para una toma de posesión presidencial.

Algunos manifestantes protestaban en contra de las políticas de Bush, quien se opone al aborto y los controles para armas y es partidario de la pena de muerte, habiendo permitido la ejecución de 152 condenados en Texas en sus seis años como gobernador.

Bush comenzó el día asistiendo a misa en llamada «Iglesia de los Presidentes», cerca de la Casa Blanca. Luego Bush y su esposa Laura fueron a la residencia presidencial a tomar café con Clinton y la primera dama saliente Hillary Rodham Clinton.

Los dos hombres se trasladaron juntos al Capitolio para la ceremonia de juramento, al que asistió el padre de Bush, el ex presidente George Bush (1989-1993), quien fue derrotado por Clinton hace ocho años.

George W. Bush es el primer hijo de un presidente que llega a la Casa Blanca desde que lo hizo John Quincy Adams en 1825.

Terminada la ceremonia oficial, Clinton, convertido en un ciudadano común, se dirigió hacia su nueva casa en Chappaqua, Nueva York, estado donde su esposa fue elegida senadora.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje