OBAMA VISTO POR ARABES E ISRAELIES
Entre los árabes que se expresaron de manera duramente crítica contra Obama, figura en primer lugar el influyente clérigo de Qatar, jeque Yusuf Al-Qaradhawi. En una «fatwa» (edicto religioso) emitida en vísperas de las elecciones norteamericanas dice : «Personalmente prefiero al candidato republicano, porque prefiero un enemigo definido en lugar de un enemigo hipócrita que usa una máscara de simpatía. Por ello, espero que Mc Cain llegue al poder, así la motivación para la guerra santa permanecerá intacta y no comenzaremos a confiar en los infieles lo que nos podría llevar al fuego del infierno».
Otra posición adversa la dio el diario iraní «Jomhouri-ye-Islami» que expresó en un editorial «Lo máximo que este hombre negro puede hacer en la Casa Blanca es cambiar parte del personal y procedimientos ceremoniales. El no cambiará la estructura del régimen norteamericano establecido por capitalistas, sionistas y racistas».
Otro juicio negativo es el del cotidiano saudita «Al Watan» que en un editorial señaló : «No existe una diferencia significativa entre Obama y McCain. Ellos sólo discrepan en los medios para lograr el objetivo de los Estados Unidos que es seguir dominando el mundo por otros cien años».
Sin embargo, las voces favorables a Obama son más numerosas en el mundo árabe que las hostiles. Por ejemplo, el columnista del diario saudita «Al Hayat» Jamil Matar escribió «El apoyo que el mundo da a Obama es una demostración de apoyo a los Estados Unidos tal como le gustaría que el país fuera: unos Estados Unidos que recuperen la admiración de las naciones por sus logros y sus valores superiores, en comparación con los valores inferiores que prevalecen en otras partes del mundo».
Aún mucho más entusiasta es una articulista, Scarlett Haddad, en el diario en idioma francés de Beirut «L´Orient le Jour» que escribe : «La Casa Blanca adquiere otros colores y el planeta entero se ilumina. Después de los años negros, en los cuales el mundo se ha convertido en un inmenso polvorín en el que los conflictos religiosos, comunitarios y étnicos se multiplicaron, bloqueando toda reforma y todo intento genuino de democracia y llevando a gran parte de la humanidad a perder su fe en el futuro, la elección de Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos es como una ventana que se abre en un muro de desilusiones».
Más cauteloso es el «Daily Star», también de Beirut, que define en un editorial la elección del nuevo líder demócrata norteamericano como «el comienzo de un largo e incierto camino». El diario dice : «Pese a sus valiosas experiencias y su magistral oratoria, Obama no es más que un simple mortal que debe enfrentar los más temibles desafíos que jamás haya debido enfrentar un nuevo inquilino de la oficina oval.»
Ni en la prensa árabe ni en la israelí, faltan los auto-designados consejeros que sugieren al presidente norteamericano electo cómo debe proceder en el Medio Oriente. Por ejemplo, el comentarista árabe-norteamericano Ghassan Michel Rubeiz, describe en un breve ensayo en el «Daily Star» como, a su juicio, Barack Obama podría ser un catalizador de la paz árabe-israelí. Rubeiz, que acepta como premisa básica la aceptación israelí de la mayoría de los reclamos árabes, vislumbra entre otras cosas la formación de una alianza de partidos moderados en Israel que hará suyo el plan saudita de paz, lo que implicará un retroceso casi total de Israel de los territorios ocupados, la solución del problema de los refugiados mediante su repatriación mayoritaria a un estado palestino y compensaciones económicas para el resto, una división no traumática de Jerusalén, y luego el establecimiento de relaciones diplomáticas entre los 22 países árabes e Israel, libre acceso de todos a los Lugares Santos y colaboración económica e inversiones mutuas.
En la prensa israelí las recomendaciones al nuevo presidente norteamericano no van tan lejos y tienen un carácter más práctico e inmediato. Por ejemplo, el columnista del diario liberal «Haaretz» Aluf Benn está a favor de privilegiar las negociaciones con Siria como primer paso hacia la paz, tanto porque ve pocas chances de un acuerdo palestino-israelí con la actual división entre Hamas y Fatah porque la devolución de las colinas del Golán plantearía menos problemas difíciles al gobierno israelí que la devolución de la mayor parte de Cisjordania.
Pero evidentemente todas las expresiones de buena voluntad pueden zozobrar mientras una de las partes siga obstinada en su fanática negativa a aceptar la existencia de la otra parte. Es, lamentablemente, lo que sucede con Hamas que rompió la tregua con Israel, construyendo un túnel destinado a ser utilizado para secuestrar a soldados israelíes lo que llevó al reciente estallido de hostilidades.
Pero como lo sugiere el «Jerusalem Post» la elección del afroamericano Obama podría simbolizar un ideal del siglo XXI : post-racial, post-ideológico y post-cínico. Después de todo si su elección fue posible ¿ Porqué no puede serlo también la paz en el Medio Oriente?
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