RECORD DE PARTICIPACION
Sobre esto último: ese pájaro de mal agüero que es el FMI acaba de revisar a la baja sus predicciones de hace apenas tres semanas, reduciendo considerablemente el nivel de crecimiento de las economías de los países altamente industrializados; de esta manera, la suerte de la economía mundial va a depender en grado apreciable de los países emergentes, o en desarrollo, del Tercer Mundo en suma.
Volvamos a nuestro tema (aunque lo que antecede es parte del mismo). En general, el nivel de participación en las elecciones en EEUU oscila en torno al 50%, a veces un poco más, a veces incluso menos. En 2004 fue de 55%. Ahora la votación alcanzó al 64,1% de la población en edad para votar, totalizando unos 132 millones de votos, 10 millones más que en la anterior. Es la mayor tasa de participación registrada desde comienzos del siglo pasado (1908) hasta hoy y, en cifras absolutas, la máxima jamás alcanzada. Sobrepasó también a la elección que le dio la presidencia a John F. Kennedy en 1960, con 63,1% de votantes. Se señala en particular, para alcanzar estos guarismos, la participación de los negros, de los jóvenes, también de los inmigrantes latinos. La campaña de Obama los motivó para inscribirse y para votar, les dio una causa y una esperanza, y les abrió las puertas de la participación activa. Lo expresó de manera conmovedora la mujer negra de 106 años que hizo cola para votar, como lo vimos ayer. Esto es de enorme importancia para el futuro, para las posibilidades reales de su gobierno de introducir los cambios prometidos en la campaña electoral.
En esa masa jamás alcanzada de votantes, Barack Obama logra una clarísima mayoría. Al principio de los escrutinios, cuando seguíamos la progresión de los votos estado por estado, se deslizó la versión de que Obama iba ganando en los delegados electorales (grandes electores) conquistados, pero que estaba a la zaga en cuanto a los votos populares. Como se sabe, en el sistema estadounidense el que gana en un estado, aunque sea por un voto, se lleva todos sus electores, cuyo número se fija según su población. Hay solamente dos excepciones (Maine es una de ellas), en que la distribución es proporcional. Pero esa versión no se confirmó. Obama obtuvo mayoría en todo. Entre los delegados, aventaja a McCain por 349 a 163, faltando computar Missouri con 11 delegados y Carolina del Norte con 15, para completar los 538 en total. O sea, que sobrepasa con amplitud los 270 requeridos para ser designado en el Colegio Electoral. Pero también logró mayoría en votos populares: ganó por 52,3% a 46,2% de los 132 millones de votos emitidos, un piquito más del 6% de ventaja pronosticado en las diversas encuestas previas.
En estados claves se dio vuelta la situación de predominio republicano sobre la base de la elevada participación popular. Esta es otra conclusión fundamental. Cuando vota mucha gente, gana Obama y arrastra el voto a favor del candidato demócrata, desplazando al republicano. Ya nos referimos al caso de la Florida, el antiguo feudo de los «anticastristas» desde hace décadas, que le dio la victoria fraudulenta a Bush en 2000 y donde ahora Obama ganó los 27 delegados en base a una participación del 72% de inscriptos. La participación fue superior al 70% en Ohio, donde Obama ganó los 20 delegados, así como en Carolina del Norte y Missouri, aún indefinidos como vimos.
En estas condiciones los demócratas acrecentaron su mayoría en la Cámara de Representantes, donde están 240 a 157, con 38 bancas sin atribuir. En el Senado de 100 integrantes parcialmente renovados, donde los demócratas ocupaban 51 escaños (contando 2 independientes), ahora pasaron a 56, y falta atribuir cuatro bancas que corresponden a senadores republicanos salientes (Alaska, Minnesota, Georgia y Oregon). Los demócratas desplazaron de 5 escaños a los republicanos y conservaron sus 12 asientos puestos en juego en estas elecciones. En Virginia (en el este, donde Obama ganó los 13 delegados) el demócrata Mark Warner desalojó al influyente republicano John Warner (no son parientes) y en Carolina el Norte la republicana Elizabeth Dole, esposa del ex candidato republicano a la presidencia Bob Dole, fue desplazada por otra mujer, la demócrata Kay Hagan. La barrida fue general.
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad