¿Son fiables los sondeos?

Si hubiese que fiarse de los sondeos, no habría ninguna duda sobre el resultado de las elecciones presidenciales estadounidenses. Las cerca de 200 encuestas publicadas durante las pasadas seis semanas dan ganador al candidato demócrata Barack Obama. Sin embargo, la víspera de la votación, nadie se atreve a afirmar que la suerte esté echada. Ni siquiera el bando demócrata. Los sondeos publicados daban una ventaja de 5 a 9 puntos, según los institutos, al primer candidato negro a las puertas de la Casa Blanca. El sitio independiente especializado RealClearPolitics (RCP), que hace una media de los sondeos publicados, le daba una ventaja de más de seis puntos.

Sin embargo, existen varios factores que pueden temperar los pronósticos de las encuestas. Primeramente la complejidad del modo de escrutinio estadounidense. La elección presidencial se juega menos a nivel nacional que en cada uno de los 50 estados. Un candidato puede ganar el voto popular y perder la Casa Blanca, como le sucedió en 2000 al demócrata Al Gore frente al republicano George W. Bush. Si un candidato gana en un puñado de estados clave, aún por escasísimo margen, puede marcar la diferencia llevándose todos los grandes electores de esos estados. Otra incógnita se refiere al célebre «efecto Bradley», que lleva el nombre del ex alcalde negro de Los Angeles que perdió, ante la sorpresa general, la elección para gobernador de California en 1982 aparentemente debido a su color de piel.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje