¿VICTORIA O EMPATE?
¿Victoria arrolladora de Barack Obama o apenas empate? Intentar darle sentido a la información de los sondeos en la campaña electoral estadounidense se ha convertido en un pasatiempo nacional, mientras la carrera hacia la Casa Blanca entra en su recta final.
En la última semana, el desconcertante despliegue de encuestas ofreció aliento tanto a los seguidores del partido Republicano como a los del Demócrata.
Varias encuestas nacionales sugirieron que Obama ganaría con una ventaja de dos dígitos; otras sin embargo indicaron que John McCain estaría todavía en carrera, arrastrando tan sólo uno o dos puntos de desventaja.
Expertos en sondeos, mientras tanto, señalan que las encuestas nacionales no son tan relevantes en términos de predicción del resultado de las elecciones como los números de las encuestas en estados clave.
El tribunal de apelaciones de Washington escuchó los argumentos de un ex juez administrativo que busca obtener una indemnización de 54 millones de dólares de su tintorero por haber perdido su pantalón, informó el abogado del comerciante.
Tres jueces del tribunal de apelaciones tienen que tomar una decisión de aquí a entre «dos y cuatro meses», detalló Christopher Manning, abogado de los dueños de la tintorería, Jin y Soo Chung, de Corea del Sur.
Roy Pearson, un abogado nombrado juez administrativo en mayo de 2005, cuando ocurrieron los hechos, pero que desde entonces perdió su puesto, había visto rechazada su demanda en primera instancia ante un tribunal local, en junio de 2007.
Pearson estima que el cartel con la insignia ‘Satisfacción garantizada’, que figura en la puerta del local, es una publicidad engañosa y reclama 1.500 dólares por cada día en que los tintoreros ostentaron la insignia.
Cuando el demandante fue a retirar su pantalón, aseguró que el que le mostraron no era el suyo y pidió entonces 1.000 dólares en compensaciones, el precio del traje completo. Pero la señora Chung se negó, convencida de que el pantalón efectivamente era el de Pearson.
«Para él (Pearson), el hecho de poner un cartel que diga ‘Satisfacción garantizada’ es una garantía incondicional e ilimitada», declaró Manning. «Declaramos que una persona razonable no creería que un cartel con ‘Satisfacción garantizada’ significaría lo que Pearson asegura que significa».
Si Pearson pierde su apelación, el caso, que lleva rondando tres años y medio, quedará prácticamente cerrado, con recursos muy limitados para conseguir lo que propone el demandante. Si convence a los jueces, será reenviado a un tribunal competente para ser juzgado otra vez.
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