LA EXTREMA DERECHA: GRAVE DOLOR DE CABEZA ISRAELI
El diario liberal «Haaretz» en un enérgico editorial titulado «Negligencia criminal en la Margen Occidental» reclamó una acción más enérgica contra los jóvenes responsables por la violencia. El artículo señaló entre otros conceptos : «Una sociedad que declara su profundo deseo de paz no puede aceptar este malicioso terror judío contra civiles palestinos inocentes». Luego de reclamar una actitud más responsable de parte de los líderes de los colonos y sus dirigentes religiosos y una condena más explícita de esta conducta ilegal, el diario reclama una actitud mucho más enérgica y vigilante de las autoridades y censura específicamente al Ministro de Defensa Ehud Barak, quien si bien condenó a los atacantes y dijo que el ejército haría un esfuerzo supremo por evitar los incidentes, asimismo justificó la ineficacia de la acción represiva diciendo que «hay centenares de lugares y es imposible estar en todas partes».
Si bien puede resultar comprensible la reticencia del ejército por evitar choques violentos con los pequeños grupos de colonos extremistas, en su mayoría religiosos, cabe plantearse si esa política no resultará contraproducente a la larga. Recientemente, un atentado fallido contra el profesor Zeev Sternhell, una autoridad mundial en el estudio del fascismo, puso de manifiesto que algunos activistas de derecha no tienen escrúpulos en atentar contra judíos conocidos por su activismo contrario a la ocupación y a los intentos de los colonos por impedir todo avance en el proceso de paz. La complejidad del desafío que se le plantea al ejército israelí es planteada en un extenso reportaje al comandante de la Región del Centro del país, Gadi Schamani, de 49 años de edad, en el diario «Haaretz»del viernes 3 de octubre pasado. Cabe recordar que en Israel el diario del viernes equivale a la edición dominical de la mayoría de los diarios del mundo, ya que trae un material sumamente abundante en vísperas del sábado, en el que la prensa no es editada. Entre otras cosas, dice el general Schamani, en una entrevista con el periodista Amos Harel: «Ha crecido la violencia judía en Judea y Samaria. En el pasado, solo estaban involucrados unas pocas decenas de jóvenes, hoy se trata de varios centenares». Interrogado sobre la posibilidad de un estallido de hostilidades o una acción subversiva en gran escala, él señala que el Servicio Secreto de Israel tiene los ojos y oídos abiertos y que no cree que sea inminente nada incontrolable. Sin embargo, no descarta la posibilidad de algún hecho de violencia imprevisto. Refiriéndose a los métodos de los colonos señala una nueva táctica sumamente inquietante; cuando los colonos sienten que en determinado lugar hay una presencia importante del ejército atacan en otro lugar. Por lo demás, no sólo molestan a los árabes. También se empeñan en amargar la existencia a los soldados judíos. Es un hecho frecuente que pinchen las ruedas de los automóviles de oficiales de reserva. Para el general Schamani se trata de algunos centenares de extremistas entre casi 300.000 judíos que viven más allá de la Línea Verde, que separa a Cisjordania del territorio israelí. Pero esta minoría causa un gran daño no solo a las relaciones con los palestinos sino también a la imagen del país. Por otra parte, los grupos de derecha distraen al ejército de la tarea mucho más delicada y compleja de luchar contra el terrorismo árabe. El militar israelí señala que ha debido tomar medidas de expulsión temporal contra algunos líderes religiosos y civiles de los colonos por prestar apoyo a la preparación de actos hostiles contra los palestinos. En el reportaje, ni el periodista ni el entrevistado se plantean qué es lo que va a pasar el día en que se llegue a un acuerdo de paz y haya que desplazar de sus hogares no a algunas centenas de alborotadores sino a muchos miles de colonos con sus familias. Pero esta pesadilla no parece ser muy inminente. Mucho antes se producirán algunos hechos decisivos para el proceso de paz, el futuro de Cisjordania y el futuro de las relaciones entre Israel y los palestinos. En enero próximo cesa el mandato de Mahmud Abbas como presidente de la Autoridad Palestina. Hay tres posibilidades: que Abbas decida prolongar su mandato sin acuerdo de Hamas; que Al Fatah y Hamas se pongan de acuerdo en la prolongación temporal del mandato del presidente o que ambos convengan en convocar a elecciones. Cualquiera de las tres opciones generará nuevos desafíos a todas las partes.
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