HACIA LA REFUNDACION DE BOLIVIA
Habían llegado en la tarde del lunes, mal comidos y mal dormidos, y se pasaron la noche en vela. A pesar de maniobras dilatorias de algunos sectores opositores, a la hora 12.47 de La Paz (en Uruguay son dos horas más) comenzaron a votar los artículos de la ley que habilita la realización del referéndum dirimitorio (o consultivo) de la nueva Constitución Política del Estado. Se aprobaron uno por uno con la mayoría de los 2/3 requerida. El vicepresidente Alvaro García Linera, que es presidente nato del Congreso, destaca que la ley votada es fruto del esfuerzo concertado de las cuatro fuerzas políticas presentes en el Congreso y que el texto se va a entregar al presidente Evo Morales, que está aguardando en la Plaza Murillo, junto a la multitud, para que allí mismo lo promulgue. Se ejecuta el Himno Nacional. A la hora 13.11, sobre una pequeña tarima ubicada en el centro de la Plaza se abrazan Evo Morales y García Linera y éste le hace entrega del documento. El ambiente es festivo, a pesar de la prolongada vigilia, ondean las banderas multicolores. Se oye un discurso del vicepresidente que destaca las virtudes de la nueva Constitución, el esfuerzo sacrificado de los marchistas, y termina diciéndole al mandatario: Misión cumplida. Hablan Fidel Surco, dirigente de la Coordinadora Nacional para el Cambio (Conacam), que organizó la manifestación, y el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes. El instante que registrará la historia, la hora D para Bolivia, es las 13:57. Evo firma, las cámaras registran su rúbrica al pie de los documentos, luego habla breve y concisamente, felicitando a todos los que participaron en un esfuerzo que resultó decisivo para la consagración de la ley. Saluda a los delegados internacionales que están en los balcones del Palacio Quemado. Explica los puntos más espinosos que registra el acuerdo logrado: la compatibilización de los distintas formas de autonomía, una única reelección para él a la presidencia. Augura una dura oposición de parte del Comité Cívico de Santa Cruz y, como lo hicieron los oradores precedentes, llama a emprender de inmediato una gran campaña para hacer triunfar el SI por la nueva Constitución en el referéndum del 25 de enero de 2009. Finaliza a las 14:24 y el pueblo lo despide al grito de : «¡El pueblo unido, jamás será vencido!».
En las horas previas, yo estaba viendo las imágenes del pueblo boliviano festejando en la Plaza Murillo, con Evo Morales entreverado con los indígenas y campesinos, porque el Congreso (después de sesionar toda la noche) estaba aprobando la realización del referéndum dirimitorio sobre la nueva Constitución.
Esa decisión fue el fruto directo de la gigantesca movilización realizada a lo largo de ocho días por las organizaciones sociales, campesinas, indígenas y obreras partiendo el 13 de octubre desde Corocollo, en Oruro, que tuvo el mérito de quebrar la gran maniobra de los prefectos opositores y de los sectores más recalcitrantes de la oposición política.
De esta forma, se ha dado un gran paso hacia lo que los sectores políticos y sociales afines al gobierno denominan una refundación de Bolivia.
En la noche misma de su gran victoria en el referéndum revocatorio del 10 de agosto, en que fue confirmado por el 67,41% de los votos, el presidente Evo Morales lanzó un llamado al diálogo a los prefectos opositores. Estos no solamente rechazaron el llamado, sino que persistieron en acciones agresivas (ocupación de oficinas gubernamentales en los departamentos de la «media luna», voladura de un gasoducto hacia Brasil) y llegaron al crimen político, causando decenas de muertos en una emboscada a una manifestación campesina que se dirigía a Cobija, capital del departamento de Pando, por lo cual está encarcelado el prefecto de ese departamento, Leopoldo Fernández, sindicado como el autor intelectual de la masacre. El gobierno persistió en su llamado al diálogo, que finalmente se concretó en conversaciones en Cochabamba y en la instalación de tres mesas de trabajo, que avanzaron en la concreción de fórmulas de acuerdo sobre los temas más candentes en debate (como las autonomías departamentales y el impuesto directo a los hidrocarburos). A pesar de ello, llegado el momento de las definiciones los prefectos de Santa Cruz, Beni y Tarija, a los que se agregó la de Chuquisaca, se negaron a firmar.
Ante el impasse, entró en acción la movilización popular. Evo Morales envió al Congreso el texto de los acuerdos a que se había llegado y que debían incorporarse al texto de la Constitución aprobado en diciembre pasado en Oruro, instando al órgano legislativo a convocar al referéndum dirimitorio (o consultivo), que debía decidir la entrada en vigencia (o no) de la nueva Constitución. Con ese mismo objetivo se inició el 13 de octubre la gran manifestación popular en Corocollo, impulsada por campesinos e indígenas y también por la Central Obrera. En su marcha hacia La Paz , para desembocar ante la sede del Congreso en la Plaza Murillo, fueron confluyendo columnas de manifestantes venidas de los cuatro puntos cardinales. Evo Morales participó al inicio de la marcha y recorrió los 33 kilómetros finales. En esos días, en el seno del Congreso, después de largas tratativas, se llegó a un acuerdo entre los cuatro partidos integrantes para convocar al referéndum dirimitorio para el 25 de enero de 2009 y en fijar elecciones anticipadas de presidente, vicepresidente y congresistas para el 6 de diciembre de 2009, recortando en un año y medio los actuales mandatos (lo que no le gustó nada a algunos parlamentarios opositores, que votaron en contra) y con la posibilidad de una única reelección para Evo Morales.
Eso es lo que se acordó con la mayoría requerida de dos tercios de votos.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad