Detuvieron en Cuba a un diputado checo
La Habana, AFP
Las deterioradas relaciones entre Cuba y la República Checa, dos países que en la era soviética fueron aliados, se crisparon este fin de semana con la detención en la isla de dos checos vinculados con miembros de la oposición interna.
La agudización de la crisis se da en momentos en que la República Checa pudiera estar analizando respaldar o encabezar una moción en Ginebra para condenar a Cuba por la situación de los derechos humanos, en una acción similar a la presentada el año pasado y que provocó una fuerte respuesta cubana, según fuentes de la disidencia.
Los lazos entre estos dos países han estado a punto del rompimiento, sobre todo a partir de abril pasado cuando la República Checa copatrocinó con Polonia la condena a Cuba en Ginebra.
Antes de esa votación, el presidente cubano Fidel Castro había advertido a los checos que «si va a haber relaciones para cosas como esta, es preferible que no las haya».
En ese mismo periodo, diplomáticos checos en La Habana, entre ellos el encargado de negocios, fueron acusados en un programa televisivo de haber realizado «actividades subversivas» e «injerencistas»por haber recibido en la embajada a «periodistas contrarrevolucionarios»y disidentes.
En este nuevo episodio de enfrentamiento, fueron detenidos el pasado fin de semana en Ciego de Avila (centro) el diputado y ex ministro checo Ivan Pilip y su compatriota Jan Bubenik, dirigente estudiantil de la «revolución de terciopelo» de 1989, por reunirse con disidentes internos.
Ni las autoridades cubanas ni la embajada checa en La Habana han dado información a la prensa sobre los dos detenidos.
Según el activista Elizardo Sánchez, Pilip y Bubenik fueron detenidos la noche del jueves y el viernes «fueron sometidos a interrogatorio conjuntamente con dos disidentes (Antonio Femenía y Roberto Valdivia), quienes fueron liberados después de rechazar acusaciones como que habían recibido dinero y material subversivo».
En tanto, los dos checos fueron trasladados de Ciego de Avila a La Habana y es posible que «se prepare su deportación inmediata», dijo Sánchez, quien dirige en la capital cubana la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN).
Para Sánchez, «estamos en presencia de una violacion de los derechos civiles tanto en el caso de los cubanos arrestados e interrogados –y después liberados– por recibir visitantes, como de los propios derechos de los visitantes».
«Aquí en La Habana no se entrevistaron con nadie, ni creo que hayan llegado a La Habana», dijo a la AFP Héctor Palacios, presidente del ilegal pero tolerado Centro de Estudios Sociales, con sede en la capital cubana.
Palacios consideró esta detención como «parte de la crisis»que en abril pasado enfrentó a Cuba con la República Checa, cuando el país europeo copatrocinó con Polonia una moción para condenar a la isla comunista en Ginebra por la situación de los derechos humanos.
En respuesta a la condena en Ginebra, Cuba organizó el 18 de abril una marcha multitudinaria frente a la embajada checa en La Habana donde los manifestantes acusaron a sus ex socios políticos y comerciales de «traidores»y «lacayos».
Este lunes, en Praga, el ministerio checo de Relaciones exteriores exigió la libertad inmediata de Pilip y Bubenik.
Desde 1993, La Habana y Praga tienen relaciones diplomáticas a nivel de encargados de negocios, fecha de la creación de la República checa, tras la división de la ex Checoeslovaquia.
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