Acelerar. Esfuerzos para mejorar el control de los intercambios

G 7 busca más regulación para estabilizar mercados

El comité nombrado por los grandes países industrializados (G7) para reflexionar sobre los medios de estabilizar el sistema financiero internacional ve en una regulación más estricta el mejor modo de impedir una reedición de la crisis que azota los mercados desde hace un mes.

«Vamos a revisar el campo de la regulación financiera, haciendo especial énfasis en las instituciones, los instrumentos financieros y los mercados que actualmente no están regulados», destacó el Foro sobre estabilidad financiera (FSF, por su sigla en inglés) en un informe difundido el sábado en Washington.

El objetivo es aportar «respuestas en materia de supervisión y reglamentación» a fin de evitar nuevas crisis sistémicas, que se caracterizan por las quiebras en serie de instituciones financieras.

Su presidente, el gobernador del Banco de Italia Mario Draghi, destacó que las reflexiones del FSF están regidas por un gran principio: los bancos deben tener «menos deudas, más capital».

«Fue necesaria esta crisis para que eso quedara claro para todo el mundo», dijo en una conferencia de prensa. «Hace falta más capital, eso es lo que nos dice el mercado» desde el inicio de la debacle financiera.

«Las instituciones financieras subcapitalizadas son las que han sido objeto de ataques» bursátiles, destacó.

El FSF destaca que las recomendaciones hechas estos últimos meses deberían traducirse en reformas concretas de aquí a finales del año, de acuerdo con el mandato que le confirió el Grupo de Siete países más industrializados (G7), conformado por Italia, Estados Unidos, Japón, Francia, Canadá, Gran Bretaña, Alemania.

Pero, «a la luz de los recientes sucesos», el comité reconoce la necesidad de «recibir, acelerar y, si es necesario, ajustar sus trabajos».

El comité pide en particular una «aceleración» de los esfuerzos entablados para mejorar el control de los intercambios por común acuerdo de productos derivados.

«Los operadores del mercado deben avanzar urgentemente en la puesta en práctica de cámaras de compensación centralizadas para los derivados de crédito negociados de común acuerdo y para dotar al mercado de mecanismos operacionales más robustos», advirtió el Forum.

El mercado de derivados de crédito que se intercambian bancos de inversiones, fondos especulativos (hedge funds) y otros inversores de forma por demás opaca, representa un monto superior a los 600 billones (millones de millones) de dólares anuales.

Es en este mercado que se negociaron los títulos complejos de deuda que originaron la crisis que azota desde hace meses a los mercados mundiales. Pero en razón de que esas transacciones se efectúan de común acuerdo, sin un registro preciso, nadie sabe exactamente dónde terminaron los activos más «tóxicos» (prácticamente sin valor) que integran los paquetes de títulos.

El FSF, cuyos trabajos sirvieron de base el viernes en los debates de los ministros de Finanzas del G7, reclama asimismo la pronta armonización de las normas contables para la determinación del precio de un activo que se hundió en el mercado.

Los bancos deben evaluar sus activos por su valor de reventa. Pero a causa de la sospecha que rodea a los productos derivados, el mercado para ese tipo de inversión en muchos casos está bloqueado. Los bancos deben en consecuencia depreciar en su contabilidad el valor de esos activos, agravando aún más sus dificultades financieras.

El FSF propone también que los bancos sean más transparentes en lo relacionado con sus activos colocados fuera de balance (fondos, etc).

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