Terremoto en Centroamérica
San José, AFP
El portavoz de la Cruz Roja salvadoreña, Carlos López Mendoza, informó a la prensa que el sismo de magnitud 7,9 grados en la escala de Richter, según el Observatorio de Alaska, dejó 10 muertos en la capital, cuatro en la ciudad de Santa Ana, 60 km al oeste de San Salvador, y uno más en Zacatecoluca, 56 km al sureste de la capital.
López Mendoza también dijo que otras 25 personas habrían muerto en el poblado de Comasagua, 28 km al sureste de la capital, cuando un cerro se derrumbó y sepultó sus viviendas.
El violento sismo, que fue registrado con diversas magnitudes en Centroamérica y el sur de México, ocurrió hacia las 11H40 locales (17H40 GMT) y alcanzó una magnitud de 7,9 grados en la escala abierta de Richter, según el observatorio de Alaska.
El epicentro del terremoto fue ubicado frente a las costas del Pacífico salvadoreño, de acuerdo con los institutos sismológicos de la región, mientras que el observatorio de Estrasburgo situó el epicentro a 14,53 grados de latitud norte y 90,2 grados de longitud oeste.
Entretanto, desde Guatemala las autoridades dieron cuenta de una niña que falleció en un poblado fronterizo en El Salvador.
El sismo también se sintió con fuerza en el Estado mexicano de Chiapas (sur), así como Nicaragua, Honduras y Costa Rica, donde no se habían reportado víctimas mortales ni heridos de consideración hasta el momento.
En El Salvador, el país más afectado por el terremoto, el presidente Francisco Flores decretó la tarde de este sábado «estado de emergencia y de calamidad nacional».
Asimismo el aeropuerto internacional salvadoreño, 44 km al sureste de la capital, fue cerrado este sábado para evaluar los daños que habrían sufrido sus instalaciones, indicó la Policía Nacional Civil (PNC).
En El Salvador, los daños materiales no han sido precisados pero son calificados como «cuantiosos» por las autoridades que trabajan en medio del ulular de las sirenas, el vuelo de los helicópteros y del caos vehicular en la capital, provocado por la interrupción del fluido eléctrico y problemas con las comunicaciones.
El movimiento telúrico provocó la caída de postes con cables de alta tensión, agrietó carreteras, provocó derrumbes de muros y de decenas de casas de construcción artesanal.
En la capital salvadoreña, la iglesia católica El Calvario, una enorme estructura de concreto de estilo gótico localizada en pleno centro de la capital, sufrió rajaduras en algunas de sus paredes, mientras otros edificios en el distrito comercial resultaron con daños en ventanales, puertas y paredes, constataron periodistas de la AFP
Ambulancias civiles, policiales y del Ejército recorrían continuamente las calles de la ciudad en busca de heridos o personas enterradas bajo escombros.
En la zona sur de San Salvador ocurrió una serie de derrumbes en carreteras que cerraron el paso de vehículos.
En este país, el gobierno reunió a su Comité de Emergencia Nacional, mientras que Guatemala ofreció ayuda a la hermana nación para afrontar la emergencia, pues no se descarta que el número de fallecidos aumente con el correr de las horas.
El terremoto provocó pánico en El Salvador y la frontera de Guatemala, así como en Nicaragua, países donde en el pasado se han registrado terremotos que han dejado una inolvidable estela de dolor y destrucción.
En El Salvador, el 10 de octubre de 1986 se registró un terremoto de 7,5 grados en la escala de Richter que dejó 1.400 muertos y 10.000 damnificados en una población de 6,1 millones de habitantes.
Diez años antes, el 4 de febrero de 1976, un terremoto de 7,5 grados había sacudido la mayor parte del territorio de Guatemala, dejando un saldo de unos 26.000 muertos y pérdidas por 2.200 millones de dólares.
En Nicaragua, el 23 de diciembre de 1972 un violento terremoto de 7,2 grados dejó más de 10.000 muertos y devastó la capital en un país que hoy cuenta con 4,8 millones de habitantes.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) lanzó la tarde de este sábado un alerta por temor a que el terremoto de este sábado pueda desencadenar un maremoto en el Pacífico centoamericano.
«La gente que vive en la costa Pacífica nicaragüense debe mantenerse en alerta ante algún oleaje anormal y buscar lugares altos y seguros», dijo a la AFP un portavoz del Ineter, el sismólogo Alejandro Morales.
En 1992 un maremoto provocado por un sismo de 7,2 grados Ritcher afectó el litoral Pacífico de Nicaragua dejando 187 muertos, 40.000 damnificados y daños materiales y ecológicos considerables.
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