LAS COINCIDENCIAS EN POLITICA EXTERIOR
Obama y McCain, se han ido acercando poco a poco a las posiciones más recientes del gobierno saliente y ninguno de los dos rechaza abiertamente la doctrina Bush en lo que atañe a los ataques militares preventivos. Quizás, su única
diferencia está en cuándo se deben retirar las tropas estadounidenses de Irak.
Sobre Afganistán, ambos candidatos estiman que es necesario enviar más soldados para combatir a la milicia Talibán y a la red Al Qaeda, responsables del recrudecimiento de la violencia.
Los dos están a favor de los ataques preventivos desde Afganistán contra los rebeldes que cruzan la frontera con Pakistán, una política a la que Islamabad se opone firmemente.
Su divergencia reside en que Obama llama abiertamente a realizar ese tipo de acciones, mientras que McCain estima que no hay que decirlo en voz alta para preservar las relaciones con un aliado clave de la región asiática.
Obama y McCain rechazan la idea de abrir un nuevo frente contra Irán a pesar de que el republicano hizo referencia a un ataque para impedir que Teherán se haga de un arma atómica y ambos apoyan las iniciativas diplomáticas internacionales, que desembocaron en sanciones más severas contra Irán.
McCain puso en la picota a Obama por haber dicho que estaba dispuesto a discutir sin condiciones con los dirigentes iraníes, pero sus posiciones se acercaron con el paso de la campaña.
El demócrata habla ahora de una preparación antes de emprender conversaciones con Teherán, las que no necesariamente involucrarían al presidente Mahmud Ahmadinejad, criticado por sus diatribas antisemitas. Por su lado, el candidato republicano no excluye reuniones de nivel ministerial con Irán.
Obama endureció su discurso en relación con Rusia tras las críticas que le dirigió su adversario por su reacción, considerada demasiado blanda, ante la invasión rusa a Georgia en agosto último.
¿Pero qué es lo primero que debería hacer el nuevo presidente de Estados Unidos? La pregunta la respondieron recientemente cinco ex secretarios de Estado de Estados Unidos de las administraciones republicanas y demócratas. Colin Powell, Madeline Albright, Warren Christopher, James Baker y Henry Kissinger, sin duda influirán.
En la Universidad George Washington, los ex jefes de la política exterior estadounidense respondieron a preguntas en torno a temas candentes como terrorismo, Medio Oriente y las relaciones con Rusia.
«Una de las primeras cosas que uno tiene que hacer como presidente, al día siguiente de asumir el cargo, es comenzar a restaurar la confianza en los Estados Unidos de América, dejemos que nuestros amigos y aliados del mundo entero sepan que Estados Unidos desea estar en contacto con ellos», opina Colin Powell, quien se desempeñó como secretario de Estado de George W. Bush, entre 2001 y 2005.
Todos los participantes acordaron en que los primeros días de la nueva presidencia son un intervalo crítico, dentro del cual hay que conectarse con países de todo el mundo.
Ante la pregunta de cual sería la primera señal hacia la comunidad internacional, la respuesta del grupo de expertos fue unánime: «Cierren Guantánamo», comenzaron diciendo Powell, Albright y Baker, el secretario de Estado de George H. W. Bush de 1989 a 1992. «Hace tres meses estuvimos juntos en un grupo de discusión, y todos acordamos que una de las mejores cosas que podrían ocurrir sería cerrar Guantánamo, que es una mancha muy grave en nuestra reputación», sostuvo Baker.
En cuanto a los otros tema que encarará el próximo presidente, Rusia y Medio Oriente encabezaron la lista. Después de que el conflicto estallara entre Rusia y Georgia en agosto, ambos candidatos presidenciales condenaron a Rusia. Los ex secretarios de Estado instaron sin embargo a los candidatos a echarles una mirada estratégica de mayor alcance a las relaciones.
Kissinger afirma que esta Rusia no es la misma que fuera enemiga de Estados Unidos durante la Guerra Fría. «Hay una cantidad de problemas comunes que necesitamos resolver, de ser posible, junto con Rusia. Necesitamos a Rusia para llegar a una solución del problema iraní. Podemos necesitar a Rusia si Pakistán evoluciona en alguna de las direcciones que podría tomar…, y creo que esta Rusia no es democrática, pero que tampoco es lo que era antes, y que uno debe permitir que tenga lugar una cierta evolución».
Los ex secretarios de Estado sugirieron también que el próximo presidente cambie el enfoque estadounidense respecto a Irán, un país que cuenta con un peligroso programa nuclear, que ha venido confrontando durante años con la comunidad internacional. Para los expertos, deben cumplirse ciertas precondiciones antes de que tenga lugar un diálogo directo entre Estados Unidos e Irán.
Warren Christopher, secretario de Estado de Bill Clinton de 1993 a 1997, resumió los propósitos de Estados Unidos en una hipotética conversación con Israel. «No podemos ser indulgentes con las posibilidades nucleares en Irán, pero, sin embargo, no podemos permitirnos no mantener un diálogo integral, para ver si es posible detenerlas», opina.
Baker expresó su apoyo a McCain y Albright a Obama. Albright y Christopher son asesores del demócrata, Kissinger asesora a McCain, mientras que Powell ha declinado comentar acerca de a quién apoya en la elección.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad