Ecuador: un referendo que apuntala modelo socialista de Correa
Aunque las encuestas auguran la aprobación del proyecto a nivel nacional, Correa enfrenta un posible revés en Guayaquil, lo que a su juicio convertiría a esa ciudad en un foco de desestabilización parecido al que desafía al mandatario boliviano, Evo Morales, en Santa Cruz.
El proyecto de 444 artículos requiere la mitad más uno de los votos válidos para ser aprobado, y en caso de que eso ocurra, el mandatario quedaría habilitado para reforzar el control de la economía y presentarse a la reelección inmediata, con lo que su período podría extenderse hasta 2017.
De cumplirse los pronósticos, el mandatario obtendría su cuarto triunfo electoral consecutivo desde que conquistó la presidencia, en noviembre de 2006.
Correa, un cristiano de izquierda, promotor del socialismo del siglo XXI, volcó todos sus esfuerzos a evitar una derrota en Guayaquil, reducto opositor donde en los últimos días se multiplicaron las muestras de repudio a su gestión.
Con una popularidad del 70%, el jefe de Estado imprimió dramatismo a la contienda subrayando que una derrota tornaría ingobernable al país, que afrontó, en la última década, una crisis que expulsó a tres presidentes.
«Sería imposible gobernar un país si es que vuelve el anterior Congreso (que controlaba la oposición); si es que vuelve el anterior fiscal, si es que vuelve el anterior superintendente de Bancos como efectivamente volverán si gana el No», sostuvo.
Un rechazo a la iniciativa supondría el regreso de los diputados que fueron declarados en receso por la Asamblea de mayoría oficialista que aprobó el texto constitucional, según Correa.
El órgano, que asumió temporalmente la función legislativa, también reemplazó al fiscal, contralor y superintendente de Bancos, e incluyó en el referendo un régimen de transición que le otorga facultades para reorganizar el Estado.
El jueves, Correa cerró su campaña en el puerto guayaquileño con una acto de masas en el que criticó la voracidad del «modelo capitalista» y defendió «un nueva sistema económico que no acepte abusos de ninguna compañía trasnacional por más importante que sea».
Correa obligó a las petroleras extranjeras a renegociar sus contratos para asegurar más recursos al Estado, y ordenó la incautación de los bienes de la constructora brasileña Odebrecht por un pleito legal.
«Esta vez la elección es entre dos mundos, entre dos sistemas, entre dos conceptos de desarrollo, completamente diferentes en lo económico, social, político y ambiental», afirmó el mandatario ante sus seguidores.
Simultáneamente una larga caravana de vehículos recorrió varios puntos de Guayaquil para rechazar la reforma constitucional, que según los opositores al gobierno, incluida la jerarquía de la Iglesia Católica, concentrará el poder en el presidente y abrirá las puertas a la legalización del aborto y el matrimonio gay.
Casi 9,7 millones de electores están convocados a las urnas en unos comicios que serán vigilados por misiones de la OEA, el Centro Carter y de la Unión Europea (UE).
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