Crisis. Desde el jueves sustituirá a Thabo Mbeki, obligado a renunciar por su propio partido

Kgalema Motlanthe será el  nuevo presidente de Sudáfrica

La presidencia del parlamento anunció que Motlanthe prestará juramento del cargo el próximo jueves, inmediatamente después de su elección por la Asamblea Nacional, anunció la presidencia de la cámara.

Motlanthe, que al igual que los demás dirigentes del ANC tiene un historial de lucha contra el régimen del apartheid, estará al frente del Estado «hasta las elecciones» generales del segundo trimestre de 2009, dijo a la AFP el portavoz del partido, K.K. Khumalo, al término de una reunión del grupo parlamentario en Ciudad del Cabo.

El ANC propuso de inmediato al parlamento que Mbeki deje sus funciones el jueves; la moción será analizada el martes.

Motlanthe ejercerá con plenos poderes y no con los poderes reducidos de un mandato interino.

Mbeki renunció el domingo, empujado por su propio partido, que le retiró la confianza por haber realizado «interferencias» en la elaboración de un expediente por corrupción contra el jefe del ANC, Jacob Zuma, aunque Mbeki negó el domingo haber presionado a la justicia para perseguir a su rival. Zuma fue inculpado diez días después de arrebatar a Mbeki la presidencia del CNA, lo que despertó suspicacias.

Pero el 12 de septiembre un juez sobreseyó a Zuma por un vicio de forma en proceso y denunció «interferencias políticas» en ese asunto.

Basándose en esta decisión judicial, la ejecutiva del ANC instó el sábado a Mbeki a dimitir, amenazándole con destituirlo en el parlamento.

El arzobispo emérito sudafricano y Premio Nobel de la Paz en 1984, Desmond Tutu, se mostró este lunes «profundamente preocupado» por esta situación, que calificó de ajuste de cuentas político.

«Estoy profundamente preocupado por los recientes acontecimientos en nuestro querido país. La petición (de dimisión) a nuestro presidente se parece a un ajuste de cuentas tras lo sucedido en Polokwane», dijo Tutu.

El arzobispo y activista anti-apartheid se refería al congreso del ANC celebrado el pasado mes de diciembre, en el que Zuma arrebató la presidencia del ANC a Mbeki, una batalla que dividió al partido.

«Nuestro país se merece algo mejor. La manera de retribuir a los líderes es de república bananera. Estoy profundamente preocupado de que el país (…) esté subordinado a un partido político. Sudáfrica pertenece a todos los que viven en ella, no a una formación política, aunque sea poderosa», denunció.

Mbeki había sucedido en la presidencia a Nelson Mandela en junio de 1999.

En Sudáfrica el jefe de Estado es elegido por el Parlamento, dominado por el ANC desde las primeras elecciones multirraciales celebradas en 1994. En consecuencia, el presidente siempre ha pertenecido al partido de Mandela.

Motlanthe, conocido por su moderación, se integró al gobierno de Mbeki hace unas semanas, como ministro de la Presidencia, para asegurar una transición tranquila de poderes al campo de Zuma.

El próximo mandatario, de 59 años, es una de las figuras más populares del nuevo equipo al frente del partido oficialista y se lo mencionó en ocasiones como un posible presidente del país, por ser menos controvertido que Zuma.

Estos últimos meses, Motlenthe impulsó una campaña de reconciliación nacional, destinada a tranquilizar a la minoría blanca y a los inversores extranjeros preocupados por la reputación de populista de Zuma.

Zuma prometió el lunes una «transición tranquila».

«Haremos todo cuanto esté en nuestro poder para garantizar la estabilidad» y el buen funcionamiento de los servicios públicos, y la política económica permanecerá «sin cambios», dijo el jefe del ANC.

Zuma negó además rumores de una renuncia masiva de ministros y aseguró que, «por el momento», no recibió ninguna dimisión.

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