Los papables
Federico Mandillo – Ciudad del Vaticano, ANSA
Aunque es fuerte la previsión de un próximo Papa italiano, figuran entre los papables obispos latinoamericanos. Siete u ocho nombres de obispos de la región estarán en la nueva lista de cardenales, en la que habrá dos norteamericanos, siete europeos, cuatro africanos y tres asiáticos.
El listado incluye también a dos teólogos, algunos diplomáticos y prelados emergentes de la Curia romana.
Los nuevos purpurados recibirán el hábito y el capelo que los distinguirán como electores del Papa el 22 de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro. Entre los latinoamericanos, al menos dos serán argentinos: el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, y monseñor Jorge Mejía, desde hace tres años bibliotecario y archivista de la Santa Iglesia Romana, y personalmente muy estimado por el Papa.
Los otros seis purpurados de América Latina deberían ser los arzobispos de Santiago de Chile, Francisco Javier Errázuriz, de San Pablo (Brasil), Claudio Hummes, de Caracas, Ignacio Antonio Velasco García, de Bogotá, Pedro Rubiano Sáenz, de Lima, Juan Luis Cipriani, y de San Salvador de Bahía, Geraldo Majella Agnelo.
Por América del Norte serán cardenales los arzobispos de Nueva York, Edward Egan, y de Washington, Theodore McCarrick, vinculado al Papa por una profunda amistad. En Europa se esperan siete cardenales, para sedes históricas como Lisboa, Toledo (primado de Francia), Lyon (primado de Francia), Armagh en Irlanda, Westminster en Gran Bretaña, Zagreb en Croacia y Turín en Italia.
Sin embargo, en el caso de Italia podría haber otro cardenal para Venecia, ciudad que dio tres Papas en el siglo XX. En Italia, además, la espera de los nuevos cardenales está ligada a los rumores sobre los nuevos papables.
Entre los más prestigiosos observadores de la Curia Romana se consideran superadas viejas candidaturas a la sucesión de Juan Pablo II porque las que tenían mayor crédito, como las del arzobispo de Milán Carlo Maria Martini y el ex arzobispo brasileño de Bahía, Lucas Neves Moreira, ya no son practicables por la edad de ambos (Martini tiene 74 años y Moreira 75).
El Concilio Vaticano II, en efecto, fijó en 75 años los límites de edad para los obispos, y el Papa es el obispo de Roma.
Además en el Vaticano se prevé que en el próximo Cónclave –sin duda no inminente, ya que Juan Pablo II proyecta cuatro viajes para los próximos meses– la elección recaerá sobre un hombre pastoral y no político.
Comenzando por los italianos, se habla del obispo de Génova, Dionigi Tettamanzi, de 66 años, que también es vicepresidente de los obispos de Italia.
Otro papable italiano, en cambio, ni siquiera es cardenal. Se trata de un hermano capuchino, Flavio Carraro, de 68 años, obispo de Verona y esperado por muchos como próximo patriarca de Venecia en lugar del cardenal Marco Cé, que superó los 75 años.
Será sin embargo Juan Pablo II quien decida sobre esta candidatura, de la que se habla desde hace ya tres meses. Pero si Carraro no es consagrado cardenal, cae naturalmente toda su candidatura como papable, por lo menos por ahora.
Para un papa italiano, por otra parte, son candidatos también Camillo Ruini, de 70 años, cardenal vicario de Roma, y Angelo Sodano, de 73, secretario de Estado vaticano, que sin embargo son considerados demasiado políticos y por lo tanto menos probables.
El próximo Papa deberá seguir las no fáciles relaciones con el mundo musulmán, y entre los próximos cardenales habrían sido elegidos obispos expertos en este campo: se habla del patriarca de Jerusalén, Michel Sabbah, árabe y palestino de nacimiento, y del arzobispo de Argel, Henri Teissier, que vive desde hace casi medio siglo en esta ciudad.
Serán voces influyentes, sin duda, en una próxima elección papal. Otro dato relevante, en el colegio cardenalicio y en la Curia Romana, es el aumento de obispos y prelados de América Latina, un subcontinente que tiene por sí solo la mitad de los 1.000 millones de católicos que viven en el mundo.
Dos cardenales colombianos trabajan y son estimados desde hace años en el Vaticano: Darío Castrillón Hoyos, de 71 años, que dirige la Congregación Vaticana para el Clero, y Alfonso López Trujillo, de 65, presidente del Consejo Papal para la Familia.
A ellos se agrega otro latinoamericano, el obispo mexicano Javier Lozano Barragán, jefe del ministerio papal para los operadores sanitarios, que seguramente será cardenal junto al argentino monseñor Mejía.
Entre los cardenales arzobispos papables en América Latina se mencionan también los nombres de Norberto Rivera Carrera, jefe de la diócesis de Ciudad de México, y del obispo de La Habana, Jaime Ortega y Alamini, así como los de dos cardenales colombianos que dirigen ministerios vaticanos.
Pero ellos mismos preferirían, para la elección como obispo de Roma, a un italiano. En tanto un nuevo Papa, dentro de algunos años, podrá también proceder de los próximos cardenales elegidos etre los arzobispos de América Latina.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad