
“Sin miedo al imperio, hoy declaro al señor Goldberg persona no grata, pido a nuestro canciller de la República (..) enviar hoy al embajador (un mensaje) haciendo conocer la decisión del gobierno nacional, de su presidente para que urgentemente retorne a su país”, dijo Morales en un acto público en el palacio presidencial de La Paz.
“El que busca la división de Bolivia es el embajador de Estados Unidos”, agregó el gobernante, acusando al diplomático de promover los disturbios en cinco de los nueve departamentos del país, donde rechazan el proyecto de nueva Constitución que Morales pretende hacer aprobar en un referendo en enero.
La cancillería boliviana protestó a fines de agosto por la reunión pública sostenida por Goldberg con el prefecto de la región de Santa Cruz, Rubén Costas, cabeza visible de la oposición, y le exigió evitar este tipo de encuentros en momentos en que Bolivia vive una fuerte crisis política.
El gobierno también dijo en las últimas horas que el líder del comité civil-empresarial, Branko Marinkovic, alentó los disturbios en la ciudad de Santa Cruz el martes, luego de retornar de Estados Unidos. Morales es jaqueado por protestas que impulsan prefectos y líderes civiles de cinco de los nueve departamentos de Bolivia, incluyendo cortes de rutas y tomas de campos de gas, oficinas públicas y aeropuertos.
Grupos cívicos opositores al presidente Evo Morales cortaron ayer miércoles el suministro de gas natural a Argentina y parcialmente el abastecimiento a Brasil tras ocupar por la fuerza un gasoducto, informó a la AFP un ejecutivo de la empresa Chaco.
“Hemos suspendido las operaciones en Vuelta Grande”, una planta de bombeo de gas ubicada en la región del Chaco boliviano, en el departamento de Chuquisaca (sudeste), dijo Juan Callaú, gerente de Relaciones Institucionales de la empresa Chaco, una firma aún administrada por la firma argentina Panamerican Energy, tras la nacionalización de 50% del paquete accionario en mayo pasado.
Vuelta Grande -que produce diariamente 83 millones de pies cúbicos de gas (2,3 millones de m3) que es despachado a Argentina (entre 1 y 1,5 MMC) y saldos fluctuantes a Brasil, país que en total consume 31 millones de m 3- paró operaciones para proteger la integridad del personal, dijo el ejecutivo. “(El martes en la noche), alrededor de 100 personas tomaron las instalaciones de forma pacífica y el personal de Chaco procedió a la paralización de operaciones, actuando de manera ordenada y siguiendo procedimientos estándares, precautelando la seguridad de las personas y de nuestras instalaciones”, acotó Callaú.
Los grupos rebeldes, que se oponen a la Constitución propuesta por el gobierno y reclaman al presidente Evo Morales la devolución a los nueve departamentos de fondos públicos, ya intentaron parar el martes las exportaciones de gas a Brasil, tomando una planta de la firma Transierra (sudeste), administrada por la brasileña Petrobras, la francesa Total y la boliviana Andina.
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