El ex dictador faltó a los exámenes médicos ordenados por el juez Guzmán Tapia

Pinochet no obedece a la Justicia

Santiago, AFP

A la misma hora, Pinochet asistió a una misa en su parcela de Los Boldos, en Bucalemu, 120 km al oeste de Santiago. «Pinochet se veía tranquilo, se veía bien», dijo un corresponsal de Radio Cooperativa que divisó al general de 85 años, cuando ingresaba a la capilla que se encuentra en el interior de su propiedad de descanso.

El ex gobernante, entre los años 1973 y 1990, descendió de una moderna camioneta tipo van, junto a su esposa Lucía Hiriart y luego caminó apoyado por bastones hasta el lugar de oración, donde lo esperaba un grupo de amigos.

La negativa de Pinochet a presentarse al Hospital Militar se produjo a escasas horas de que el presidente Ricardo Lagos se dirija al país para referirse a los 1.198 detenidos desaparecidos, tras recibir los informes de la mesa de diálogo de los derechos humanos recabados durante seis meses.

Pinochet decidió no concurrir a la revisión clínica ni presentarse ante el juez, en una actitud de rebeldía, lo que ocasionó que el sábado los abogados querellantes encabezados por Hugo Gutiérrez exigieran su detención preventiva y domiciliaria para asegurar su comparecencia a la indagatoria del martes.

Según constató la AFP, los ocho peritos del Servicio Médico Legal y de la Universidad de Chile llegaron hasta el recinto hospitalario a las 09H00 locales (12H00 GMT), en dos camionetas cubiertas, para practicar los exámenes previstos para este domingo y el lunes.

Un poco más tarde se constituyó en el lugar el juez Guzmán Tapia, quien después de más de tres horas de espera del senador vitalicio, levantó el acta correspondiente dando cuenta de la inasistencia del convocado. La misma tarea deberá realizar este lunes si no comparece el ex dictador.

Uno de los abogados de Pinochet, José María Eyzaguirre, anunció el jueves que Pinochet había recogido una propuesta de sus asesores legales y no concurrirá ni a exámenes médicos ni a su primer interrogatorio, en los juicios que se le siguen por violaciones a los derechos humanos durante su régimen (1973-1990).

«(Pinochet) está tratando de generar unas condiciones de crisis absolutamente inexistentes para evitar ser sometido a proceso», aseveró el abogado Víctor Hortal, del estudio del juez español Baltasar Garzón.

«Esto da para estar muy satisfechos, aunque estamos al principio del proceso, muy al principio. Creo que es un momento muy significativo dentro del proceso», aseveró Hortal.

Agregó que «ha habido un cambio, quizás de estrategia, un pequeño gesto de estrategia de parte del general. Me da la impresión que están entendiendo que tienen pocas posibilidades de seguir adelante con el planteamiento defensivo que tienen».

En medio de la expectación de más de medio centenar de periodistas, fotógrafos y camarógrafos, apostados junto a decenas de agentes de la policía militarizada de Carabineros, la espera por Pinochet fue en vano.

Este domingo, en las afueras del Hospital Militar de Santiago, el abogado Hugo Gutiérrez dijo que «siempre reclamó (Pinochet) cuando se presentó el recurso de amparo que él quería ser escuchado por los tribunales. Ahora resulta que ni quiere los exámenes médicos ni tampoco quiere el interrogatorio».

«En consecuencia –agregó–, él no quiere nada. Lo único que siempre ha querido es dilatar el proceso a fin de buscar una solución política a su caso. Eso es lo que busca y ahora va a buscar el tensionar al país y yo creo que no lo va a conseguir».

En la víspera, el vocero de Pinochet, general (r) Guillermo Garín, entregó una declaración señalando que «el senador vitalicio respeta estrictamente el estado de derecho y manifiesta permanentemente su preocupación porque su situación personal no afecte en absoluto a otros campos de la vida del país».

Los abogados defensores de Pinochet acudirán nuevamente el lunes a la Corte de Apelaciones, ante lo cual el juez Guzmán Tapia tiene dos caminos: dictar una orden de arresto contra Pinochet, o esperar el curso de las apelaciones.

El martes, día de la declaración indagatoria, si el general Pinochet no fijó domicilio y tampoco se presenta ante el tribunal, el juez puede dictar una orden de detención en su contra, a fin de asegurar su comparecencia.

De persistir la negativa de Pinochet, Guzmán Tapia puede inculparlo y ordenar su arresto domiciliario sin concretar el interrogatorio, como permite uno de los artículos del Código de Procedimiento Penal.

El articulado indica que el tribunal podrá «omitir la declaración previa del inculpado y proceder a procesarlo, cuando al ponérsele a disposición del juez, estuvieren ya suficientemente comprobados el cuerpo del delito y la participación que en él haya cabido al inculpado».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje