
“Georgia está unida como nunca antes. Somos un millón de personas en las calles”, afirmó el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, desde la plaza central de Tiflis, ante una multitud que ocupa las principales arterias de la capital.
“Europa entera, el mundo entero, están con nosotros”, prosiguió Saakashvili, que estaba acompañado por su esposa y sus dos hijos. “Vamos a volver a nuestras casas” en Abjasia y en Osetia del Sur, regiones separatistas cuya independencia ha sido reconocida por Moscú, afirmó el presidente, asegurando que Georgia iba a vencer gracias a su unidad.
El ministro adjunto de Relaciones Exteriores, Guiga Bokeria, declaró a la AFP que se habían contabilizado más de 300.000 manifestantes en las calles de la capital; otras fuentes hablan de un millón de personas.
“Es la mayor manifestación en la historia de Georgia. Según nuestras estimaciones, más de un millón de personas están participando en la cadena humana a través de Georgia”, dijo Bokeria.
Estas manifestaciones coincidieron con la celebración en Bruselas de una cumbre extraordinaria convocada por la presidencia de turno de la Unión Europea (UE). El objetivo de la cumbre era alcanzar una postura común sobre la manera de gestionar la crisis ruso-georgiana y sobre todo concretar la actitud a adoptar con Rusia.
En Tiflis, entre los manifestantes que se concentraron en las principales arterias de la ciudad, principalmente en la avenida Rustaveli, se podían observar muchas caras pintadas de rojo y blanco y a juego con las numerosas banderas de Georgia.
Entre ellas destacaba una gran bandera de la Unión Europea y pancartas pidiendo “Stop Russia” (paren a Rusia), algunas de ellas de semejante tamaño que cubrían las fachadas de los edificios.
En otra pancarta, de unos cuatro por diez metros, aparecía la fotografía de una mujer aparentemente herida por la ofensiva rusa.
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