El Defensor del Pueblo analiza el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición

Bolivia: "Conflictos maníaco-compulsivos"

El defensor del Pueblo de Bolivia, el activista de derechos humanos Waldo Albarracín, afirmó ayer martes que este país padece de «conflictos maníaco-compulsivos», por la fuerte crisis política que protagonizan el oficialismo y la oposición.

«El país padece de conflictos maníaco-compulsivos, donde todos protestan o bloquean», afirmó el defensor del Pueblo, al opinar sobre el clima de manifestaciones que se registran en varios departamentos del país, principalmente los cortes de rutas.

Albarracín reclamó que los conflictos «no se apagan con trapito húmedo, sino con medidas mucho más profundas y efectivas como la predisposición al diálogo».

Tres ricas regiones gasíferas del Chaco boliviano, que tienen frontera con Argentina y Paraguay, comenzaron el lunes un corte de rutas, en rechazo a la nueva Constitución oficialista, en favor de la duplicación del precio de venta de gas al exterior y de la devolución del gobierno a los nueve departamentos de ingresos fiscales por 166 millones de dólares anuales.

Asimismo, campesinos oficialistas aislaron desde la semana pasada la ciudad de Sucre, capital de Bolivia, para que la prefecta rebelde de esta región de Chuquisaca, Savina Cuéllar, reconozca a sus autoridades locales, elegidas en cabildos populares.

Grupos cívicos opositores arreciaron ayer martes los cortes de ruta en tres ricas regiones gasíferas del Chaco boliviano en protesta contra el presidente Evo Morales, mientras el poderoso prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, pidió un diálogo con el gobierno que sea mediado por la OEA y la Iglesia Católica.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje