Rusia reconoce a regiones rebeldes de Georgia en nuevo desafío a Occidente
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, respondió a las críticas asegurando que no teme una «nueva guerra fría», tras protagonizar el solemne anuncio.
«He firmado los decretos de reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia por parte de Rusia», dijo Medvedev en una declaración televisiva, en un podio flanqueado por dos banderas rusas.
Medvedev sostuvo que Rusia demostró «moderación y paciencia» con Georgia, pero que el presidente georgiano, Mijail Sakaashvili, optó «por el genocidio» al lanzar su ofensiva sobre Osetia del Sur la noche del 7 de agosto.
Georgia expresó de inmediato su protesta. Sakaashvili acusó a Rusia de querer cambiar «las fronteras de Europa por la fuerza», mientras que el secretario del Consejo Nacional de Seguridad georgiano, Alexander Lomaia, aseguraba que la medida «no tiene valor legal alguno» y acarreará «graves consecuencias políticas» a Moscú.
Estados Unidos calificó de «inaceptable» la decisión de Rusia, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood.
«Es básicamente una violación de la letra y el espíritu de una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que los rusos firmaron», explicó Wood, anunciando que Washington estaba considerando «varias opciones» para responder a la «agresión».
La presidencia francesa de la Unión Europea (UE) también «condenó firmemente» la decisión, asegurando que vulnera «los principios de independencia, soberanía e integridad territorial de Georgia».
«La presidencia pide una solución política a los conflictos en Georgia y examinará desde ese punto de vista las consecuencias de la decisión de Rusia», concluyó el comunicado franco-europeo.
Finalmente, la presidencia finlandesa de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) afirmó que la actitud de Moscú constituye «una violación de los principios» de esa entidad.
En cambio, los líderes rebeldes de Abjasia y Osetia del Sur saludaron este paso «histórico», indicó la agencia de prensa rusa Interfax.
En Osetia del Sur, que se declaró «dispuesta» a acoger una base militar rusa, la gente salió a la calle a festejar el acontecimiento.
La actual crisis estalló después de que las fuerzas rusas entraran en Georgia el 8 de agosto para frustrar el intento georgiano de retomar Osetia del Sur. Finalmente se logró un alto al fuego, pero Estados Unidos y otras potencias occidentales han acusado a Rusia de romper el acuerdo al mantener tanques y tropas en Georgia.
En este contexto de escalada de la crisis diplomática, Rusia anunció que suspendía una parte de sus actividades con la OTAN y que la visita del secretario general de la Alianza a Moscú quedaba aplazada, si bien seguirá prestando su territorio para el abastecimiento de las tropas aliadas en Afganistán.
«El Ministerio de Defensa anuncia que suspende su cooperación» con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), dijo el representante permanente de Rusia ante la organización, Dimitri Rogozin, en una conferencia de prensa en Moscú.
Concretamente, Rusia suspende las visitas de responsables de la OTAN a Rusia, la de los barcos de la Alianza a puertos rusos y la participación de las fuerzas rusas en las maniobras militares conjuntas, precisó Rogozin.
El viaje a Moscú del secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, el 17 de octubre, «fue pospuesto», agregó, sin comunicar una nueva fecha.
Rogozin amenazó además con el cierre del centro de información de la OTAN en Moscú.
Además, un alto responsable militar ruso se preguntó este martes por el nivel «de extrema actividad» de las fuerzas navales de la OTAN en el mar Negro. «Nos deja perplejos», dijo el jefe del Estado Mayor adjunto ruso, Anatoli Nogovitsyn.
Nogovitsyn recordó que próximamente coincidirán 18 barcos de países de la OTAN en la zona, de los que 10 ya están en aguas del mar Negro.
Festejos. La provincia rebelde de Georgia tiene el total apoyo de Rusia, en medio de una creciente escalada con Occidente.
GORBACHOV ADVIERTE
El ex número uno soviético Mijail Gorbachov advirtió ayer de la posibilidad de «una nueva escisión» y un nuevo «cataclismo» mundial, tras el reconocimiento por Moscú de la independencia de las regiones georgianas de Abjasia y Osetia del Sur y su rechazo por la OTAN.
«La situación provocada por los acontecimientos en el Cáucaso ha desatado mecanismos políticos y militares en América, en Europa, en Rusia (…) El peligro de una nueva escisión ha aparecido y la amenaza de un cataclismo mundial aumenta», dijo Gorbachov en un texto enviado a la agencia oficial rusa Itar-Tass.
«Una escalada provocada por los dos lados, un mal cálculo en la apreciación de las intenciones de la parte adversa, el miedo a perder el prestigio, atizado por los ultrapatriotas, llevó a Europa a la (Primera) Guerra» Mundial, recordó el padre de la «perestroika».
«Gorbachov envió ayer (martes) su artículo a Itar-Tass. Es su reacción» a esta serie de declaraciones de los dirigentes rusos y de la OTAN, indicó a la AFP uno de sus portavoces, Vladimir Poliakov.
Rusia reconoció ayer martes la independencia de las dos regiones separatistas de Georgia, una decisión «rechazada» por el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, y condenada por numerosos países occidentales, que también contestan el mantenimiento de posiciones rusas en territorio georgiano. Por su parte, Moscú suspendió su cooperación con la OTAN en una serie de ámbitos y aplazó la visita del secretario general de la Alianza a Rusia.
Mijail Gorbachov ya desaprobó los esfuerzos de Occidente para aislar a Rusia y condenó «la imprudencia» del presidente georgiano Mijail Saakashvili al atacar a Osetia del Sur, hecho que provocó la ofensiva rusa en Georgia el 8 de agosto.
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