Georgia. La OTAN sube el tono y advierte al gobierno de Moscú

Rusia mueve tropas, pero aún no se retira

Rusia acusó por su lado a los georgianos de retardar su propio retorno a los cuarteles, como preveía el acuerdo de paz firmado con mediación francesa.

Siete blindados, tres tanques y otros vehículos militares rusos dejaron por la tarde Gori, a 60 km de Tiflis, la capital georgiana, en dirección de la frontera rusa, comprobó un periodista de la AFP.

Se trata de «una de las primeras columnas en salir» del país caucásico, afirmó un teniente coronel ruso. El portavoz de la infantería rusa, Igor Konashenkov, sostuvo que operaciones similares se estaban llevando a cabo en otras partes del territorio georgiano.

Rusia había dicho inicialmente que evacuaría el lunes las fuerzas que entraron en Georgia el 8 de agosto para rechazar la tentativa del gobierno del presidente Mijail Saakashvili de tomar el control de la región separatista pro rusa de Osetia del Sur.

El portavoz del ministerio georgiano del Interior, Shota Utiashvili, calificó de mero «espectáculo» los movimientos de tropas en Gori, «Ningún tanque, ningún soldado ruso ha abandonado Georgia», dijo el responsable a la AFP.

Estados Unidos indicó no haber observado aún un retiro significativo de las fuerzas rusas, dijo en Washington un portavoz del Pentágono, Bryan Whitman. Y la OTAN tampoco ha visto «ninguna señal» de retirada, declaró en Bruselas el secretario general de la organización, Jaap de Hoop Scheffer, quien llamó al gobierno ruso a cumplir con el plan de paz aceptado por el presidente ruso Dimitri Medvedev.

De cualquier forma, la guerra ya afectó la cooperación, dijo la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en un comunicado tras celebrar una reunión extraordinaria de cancilleres de sus 26 países miembros.

«Hemos decidido que no podemos seguir trabajando (con Rusia) como hasta ahora», apuntó el documento.

El acuerdo de paz, negociado con mediación francesa, prevé la retirada de las tropas de combate de Rusia, que sin embargo podrá dejar soldados de «mantenimiento de paz» en Osetia del Sur y en Abjasia, otro territorio separatista. Resulta sin embargo poco claro cuántos efectivos podrán permanecer, cuál será su mandato preciso y cuál su campo de operaciones. Rusia afirmó por su lado que la operación de retirada se podría complicar porque el gobierno de Georgia no estaba cumpliendo su compromiso de retirar sus propios efectivos a sus cuarteles, como preveía el acuerdo de cese el fuego. La retirada depende del regreso de las tropas georgianas a sus cuarteles y debería llevar «tres o cuatro días», declaró en Moscú el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

El representante permanente de Moscú ante la OTAN, Dimitri Rogozin, trató a Saakashvili de «nazi» y dijo, en declaraciones radiofónicas, que el mandatario georgiano, apoyado por Occidente, «ya no existe» como interlocutor de Moscú.

Aparte de la salida de la columna de vehículos militares de Gori, poco y nada sugería una operación de repliegue ruso, señalaron los periodistas de la AFP en el terreno. Los soldados rusos seguían incluso controlando el acceso a esa ciudad, a poca distancia de Osetia del Sur. El ejército georgiano denunció por lo demás que las tropas rusas detuvieron a 21 soldados georgianos en Poti, un puerto del mar Negro. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) consiguió por su lado la autorización de ambas partes para enviar 20 observadores militares a Georgia.

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