Tragedia en Turquía
Treinta horas después del naufragio, los socorristas rescataron ayer martes a un superviviente, Abu Kalam Ajad, un bengladeshí de 27 años. Agotado, fue internado en un hospital de Kemer y su vida no corre peligro, según los médicos.
Las esperanzas de descubrir más supervivientes se esfumaron, sin embargo, después que las autoridades turcas descubrieron que estaban inundadas la proa y la bodega del barco, donde se creía que los clandestinos habían quedado atrapados.
«Los buzos no pudieron encontrar ningún rastro de aire adentro. Esto significa que si hay gente ahí, están muertos», declaró el comandante de la guardia costera, Can Karaca, según la agencia de noticias Anatolia.
«Las tareas (para entrar en los sectores del barco sumergidos) fueron interrumpidas debido al mal tiempo. Se reanudarán el miércoles de mañana», afirmó.
No se encontraron ni cadáveres ni supervivientes en la popa del barco, que permaneció en las rocas con las que chocó el barco el lunes de madrugada, informó Anatolia.
El número de muertos se elevó ayer martes a ocho tras descubrirse otros dos cadáveres en una playa cercana a Kemer, declaró a la policía un oficial de la policía local.
La fuente agregó que unos pescadores entregaron a las autoridades dos bolsas llenas de trozos de cádaveres, encontrados este martes en una playa.
El lunes fueron rescatados seis cadáveres y 33 supervivientes, entre ellos seis tripulantes.
En una entrevista con el canal NTV news desde el hospital, el superviviente bengladeshí afirmó que 22 indios, 53 paquistaníes y unos cuantos bengladeshíes se subieron al barco en un lugar cercano al puerto turco de Antalia, en el Mediterráneo, y tenían que ser desembarcados en Grecia.
«Pienso que murió mucha gente. Los vi tratando de nadar», afirmó.
Un helicóptero localizó al bengladeshí nadando en alta mar, a cerca de un kilómetro de donde ocurrió el naufragio.
Según los rescatados, el barco que oficialmente sólo tenía a bordo a los 10 miembros de su tripulación, transportaba cerca de 80 ilegales.
En medio de una tempestad el barco sufrió una avería y se partió en dos tras chocar con una roca poco después de abandonar el puerto.
El cargo, procedente de Israel, llegó al puerto de Antalia el 27 de diciembre y tenía previsto viajar hasta el puerto griego del Pireo.
Turquía se encuentra en la ruta de los inmigrantes clandestinos asiáticos y africanos que buscan una mejor vida en Europa. Las fuerzas de seguridad turcas detienen cada año a varios miles de inmigrantes clandestinos.
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