Junto a Yabrán por lavado de dinero de la droga

La DEA sospecha del ex presidente Menem

En un extenso informe a cargo del periodista y escritor Miguel Bonasso, el diario sostuvo que Menem figura «oficialmente» en el «Indexing Section» de la DEA (agencia antinarcóticos) a través de dos formularios, llamados «DEA-6″, que, indicó, «están desclasificados pero contienen proverbiales tachaduras que se hacen para preservar datos que continúan siendo operativos».

Consultado por la AFP, el portavoz de Menem, Federico Azarini, afirmó que «por ahora, (el ex presidente) no va a decir nada, no va a emitir opinión, quizás mañana o pasado». Al ser interrogado sobre si el ex mandatario había leído el artículo señaló que «no dijo absolutamente nada» al respecto.

Según el cotidiano, «ambos documentos revelan que en octubre de 1995 y enero de 1996″ la DEA consideraba al entonces presidente –actual titular del opositor Partido Justicialista (peronista)– como una persona «a ser investigada» y «ningún otro documento ha señalado, en cambio, que esa sospecha haya cesado».

El artículo no aclara, sin embargo, cuáles serían las presuntas operaciones en las que el ex jefe de Estado estaría involucrado.

Yabrán fue un muy poderoso empresario telepostal, con una fortuna estimada en más de mil millones de dólares y con sólidos vínculos con el gobierno de Menem, según la prensa bonaerense.

Apodado «El cartero», en 1998 Yabrán se suicidó al sentirse acorralado por un pedido de captura de un juez bonaerense por su presunta vinculación con el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997 cerca de la ciudad balnearia de Pinamar (400 km al sur).

Los documentos de la DEA, según Página/12, fueron remitidos por la agencia al juez argentino Adolfo Bagnasco a raíz de una causa iniciada por el diputado Franco Caviglia, de Acción para la República, el centroderechista partido liderado por el ex ministro de Economía de Menem, Domingo Cavallo.

Un año antes de renunciar y ya en abierta disputa con Menem, Cavallo fue el primero en poner a la luz pública a Yabrán, hasta entonces desconocido, denunciándolo en 1995, durante una agitada sesión del Congreso, como «jefe de una mafia organizada enquistada en el poder».

Caviglia había fundamentado su denuncia contra el empresario en la supuesta existencia de una serie de cuentas de asociados y familiares de Yabrán en Suiza, Uruguay y Estados Unidos.

El diario indicó que en 1991 Caviglia mantuvo dos reuniones en la Embajada estadounidense, en la que participó, entre otros, una persona que se identificó como «oficial de la DEA».

Según el matutino, esas reuniones «debieron dejar su saldo informativo» porque siete años más tarde, cuando Caviglia escribió una biografía sobre Yabrán, «aventuró que no sólo ‘El cartero’ sino el propio Presidente de la República figuraban como lavadores de dinero de narcodólares en los archivos de inteligencia de la DEA», aunque aclaró que «no pudo respaldar esa versión con ningún documento oficial».

El periódico añadió que «los dos formularios confidenciales donde se menciona al ex mandatario forman parte de un paquete de diez informes ‘sensitivos’ que el Departamento de Justicia de Estados Unidos remitió, en junio último, al Ministerio de Justicia de Argentina para hacerlos llegar al juez Bagnasco».

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