El regreso del general De Gaulle

París, AFP

El general Charles de Gaulle había esperado largos años su momento antes de que los franceses pensaran en él y le confiaran la presidencia de la República, el 21 de diciembre de 1958, para enfrentar la grave crisis argelina.

Se esperaba que el jefe de la «Francia Libre» volviera a ser el hombre providencial, como lo había sido en 1940 al negarse a aceptar la derrota cuando los alemanes ocuparon su país.

Casi trece años después de haber renunciado a la presidencia del Gobierno Provisional instalado tras la Liberación, De Gaulle tenía 67 años cuando, en mayo de 1958, los franceses de Argelia, en plena rebelión contra París, le pidieron que retomara las riendas del país.

También los políticos, así como el presidente René Coty, consideraron que ese era el único recurso para evitar una guerra civil.

El hombre que el 18 de junio de 1940 había llamado a la resistencia y que en 1945 sentó a Francia entre las potencias victoriosas, finalmente podía dotar a su país de un marco institucional con un ejecutivo fuerte. El rechazo de ese proyecto por los partidos que querían mantener un régimen de tipo parlamentario había motivado su alejamiento del poder en 1946.

Apenas investido de plenos poderes, De Gaulle se dedica a elaborar una nueva Constitución, adoptada por referéndum el 28 de setiembre de 1958: en adelante, el Parlamento ya no podría formar ni derrocar gobiernos en función de las alianzas del día, y se admitía un mayor recurso al referéndum. Ese fue el rasgo distintivo de la V República. Entre tanto, el general había viajado a Argelia el 4 de junio, donde contentó a los colonos con un ambiguo: «los he entendido».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje