Economía: la prioridad
Washington, ANSA
La prioridad del presidente electo George W. Bush, que rinde homenaje a Alan Greenspan –el artífice del «milagro económico» de los años 90–, es la economía.
Estas son las señales fuertes del debut en Washington de Bush, en el día en que los Grandes Electores ratifican con su voto, y sin vacilaciones, el resultado de las elecciones presidenciales del 7 de noviembre.
Bush tiene una mayoría sobre su rival Al Gore de 271 sufragios sobre 267.
En el frente político, Bush entona nuevamente la marcha de la conciliación: se encuentra con los líderes del Congreso demócratas y republicanos, y juntos expresan todos su voluntad de colaboración.
El martes, el presidente electo visitará a Bill Clinton en la Casa Blanca (hoy lo ha hecho su mujer Laura, a la que recibió Hillary Clinton, recientemente electa senadora) y a su rival derrotado, el vicepresidente Al Gore.
Con sonrisa de vencedor, Bush quiere explicar a «los de Washington», como decía con menosprecio durante la campaña, a las propias prioridades.
Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, que es en la práctica el banco central norteamericano, recibirá un tratamiento de cuidado: es un republicano, nombrado en ese puesto por Ronald Reagan que permaneció allí con Clinton.
A Greenspan, Bush le explicó el propio programa para recortar impuestos, 1.300 millones de dólares de reducciones para realizar de manera progresiva.
El presidente de la Reserva Federal le expuso las propias reservas; para evitar que la economía se frene, mañana el banco debería reducir el costo del dinero, pero el excedente de balance debe servir, piensa Greenspan, para reducir la deuda no los impuestos.
Todas son hipótesis, porque de la conversación poco se sabe: «Hablé con una persona. Tuvimos una fuerte discusión sobre mi confianza en su capacidad», se limitó a decir Bush, sin proporcionar detalles y confirmando sólo que se habló también de energía, un tema que a él, petrolero de origen, le es cara.
Greenspan y la Reserva Federal en general consideran el riesgo de una brusca desaceleración del crecimiento de la economía norteamericana como mayor que el de un alza de la inflación.
Greenspan no hace ningún misterio en cuanto a que el excedente del balance federal debería financiar reducciones de la deuda pública antes que reducciones de los impuestos.
Pero Bush insiste, con prudencia, sobre su programa. Lo apoyan ciudadanos norteamericanos: tres de cada cinco, según una encuesta de la CBS, son favorables al plan de reducción de las tasas, pero sólo la mitad de ellos espera que Bush pueda realizarlo; y sólo uno de cada diez piensa que ésta debe ser la prioridad «numero uno» del nuevo presidente.
Después de la conversación con Greenspan, se produjeron las conversaciones en el Congreso. Desde la biblioteca del Senado, los líderes republicanos y demócratas del Congreso expresaron juntos su voluntad de colaborar con Bush. El presidente electo afirmó: «Conozco la diferencia entre los poderes legislativo y ejecutivo: ellos hacen las leyes y yo debo ejecutarlas, pero tengo una palabra que decir. Vinieron a escucharme e incluso a decir: estoy aquí para responder a los intereses de la gente». Insistió también en que después de las elecciones «es el momento de curar todas las heridas. Estoy excitado con la idea de lo que podemos hacer en conjunto».
Pero circunstancias de desafío demócrata permanecen en las palabras de Tom Daschle (Senado), y Dich Gephard (Cámara de representantes), que no quiere definir la elección de Bush como «legítima». En esto también los ciudadanos están con Bush: su popularidad es alta como la de Clinton en el momento de ingresar en la Casa Blanca en 1993.
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad