Inicia diálogo con el Congreso y reafirma decisión de bajar los impuestos

Bush llegó a Washington

Washington, AFP

Bush consagró simbólicamente su primera jornada de trabajo en Washington al reunirse con los más altos funcionarios republicanos y demócratas del Congreso, tras encontrarse con el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.

En una conferencia de prensa, que reunió a estos cuatro dirigentes parlamentarios, Bush los llamó a «unirse para curar las heridas que aún podrían existir» tras una elección presidencial tan disputada.

«Expuse ante ellos mi punto de vista con respecto a la disminución de impuestos», señaló Bush. Los dirigentes del Congreso «quizás no estén de acuerdo (…) pero yo continuaré explicando mi posición», agregó.

«Les dije claramente que vine a Washington con la intención de trabajar para el pueblo (…)», insistió el presidente electo, que por otra parte se reunió individualmente con el presidente (speaker) republicano de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, y el jefe de la mayoría del Senado, Trent Lott.

También se reunió con los jefes de la minoría demócrata de la Cámara, Richard Gephardt, y del Senado, Thomas Daschle.

Bush se declaró dispuesto «a trabajar a la vez con republicanos y demócratas», aunque a menudo haya divergencias de opinión.

«Mantuvimos una reunión muy alentadora», declaró por su parte el líder demócrata, Richard Gephardt, mientras que su homólogo en el Senado, Thomas Daschle, llamó a hacer «tabla rasa» del pasado.

Interrogado sobre la legitimidad del presidente, Daschle se mostró categórico: «absolutamente, el presidente electo George W. Bush es el presidente legítimo de Estados Unidos».

Este diálogo con el Congreso es fundamental ya que ningún partido cuenta con una amplia mayoría.

Los republicanos controlan la Cámara de Representantes, pero en el Senado tienen la misma cantidad de bancas que los demócratas, aunque cuenten con la ventaja de que el vicepresidente electo Richard Cheney será presidente del Senado.

Al abandonar Austin (Texas) el domingo, George W. Bush calificó este diálogo con el Congreso como «crucial a fin de poder llevar adelante cosas positivas» en los próximos cuatro años.

Pero, al mismo tiempo, Bush defendió claramente su programa electoral, centrado en una disminución masiva de los impuestos: 1,3 billones de dólares en diez años.

En una entrevista en la revista Time este lunes, Bush señaló que no estaba «dispuesto a llegar a un acuerdo» con respecto al monto de la reducción de impuestos, que según él podría evitar una posible desaceleración económica en el futuro.

«No me imagino otro tema que pueda dividir tanto al país desde el comienzo (de la próxima presidencia) como el de intentar imponer al Congreso una reducción de impuestos de esta magnitud», declaró por su parte el domingo el senador Daschle.

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