Conflicto. Rodríguez Zapatero dijo que no le consta que haya lazos entre el gobierno ecuatoriano y la guerrilla de las FARC

El presidente Rafael Correa pide ayuda internacional durante su gira por España

«Debe estar presente la comunidad internacional para velar por que los graves conflictos que se encuentran en el interior de Colombia, exacerbados por las políticas del presidente Alvaro Uribe, no se desborden al resto de la región y no creen un foco de inestabilidad para toda América Latina», dijo Correa en conferencia de prensa después de reunirse en Madrid con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Correa declaró que el objetivo de su gira por Europa, que inició ayer lunes en España y continuará en Bruselas y París, es explicar en el exterior la «agresión» sufrida el 1º de marzo, cuando militares colombianos entraron en territorio ecuatoriano para una operación contra las FARC en la que murió el número dos de la guerrilla colombiana, Raúl Reyes.

Además denunció la «campaña de desprestigio terrible» llevada a cabo, según Correa, por el gobierno colombiano, que acusa a su vecino de tener relaciones con las FARC. «En América Latina todo el mundo tiene claro lo que pasó. No así tal vez en Europa», estimó Correa, que en marzo, tras el operativo colombiano, hizo una gira por la región para explicar su posición. El presidente del gobierno español respaldó a Correa asegurando no tener datos de una posible relación entre las autoridades ecuatorianas y las FARC.

«En ningún momento he tenido información que me haga pensar que Ecuador ha participado en un movimiento como el de las FARC», aseguró Zapatero, que añadió que no ha tenido «ninguna denuncia ni ninguna sospecha por parte del gobierno colombiano hacia Ecuador».

«No he tenido nunca ninguna duda sobre el gobierno del presidente Correa», insistió.

El mandatario español indicó que el objetivo de su gobierno es que Ecuador, que rompió las relaciones con Colombia tras el operativo del 1º de marzo, vuelva a retomar los contactos con su vecino, ya que se trata de «una relación necesaria y positiva entre países hermanos».

«Las FARC no pueden dar lugar a divisiones entre países democráticos y hermanos», reiteró. «Nuestro objetivo es que esa relación se recupere», para lo cual hay que «aclarar los hechos» y «establecer responsabilidades».

Zapatero, que anunció que en 2009 visitará Ecuador a invitación de Correa, no olvidó a los ecuatorianos que viven en España, cifrados en unos 700.000, y aseguró que la «sensibilidad» que tiene Correa hacia ellos es «compartida por él».

El presidente del gobierno español anunció hace un mes que estudiará medidas para incentivar el retorno voluntario de los inmigrantes -debido al incremento del desempleo en España, que afecta también a los extranjeros-, respondiendo así al pedido de Ecuador, que ha puesto en marcha recientemente el Plan de Retorno.

Por otro lado, Zapatero se dijo seguro de que el gobierno de Correa ofrece «seguridad jurídica» a las empresas españolas que operan en ese país.

«Las inversiones extranjeras son bienvenidas con los brazos abiertos», invitó Correa, que insistió en que su gobierno es «honesto, tiene políticas claras y proyectos rentables» y recordó que Telefónica acaba de renovar su contrato de telefonía móvil en el país por 15 años.

Respecto a la cuestión petrolera aseguró que su gobierno «está tratando de solucionar algunos problemas» heredados del pasado. Correa anunció en octubre que el Estado ecuatoriano se quedaría con el 99% de las ganancias extraordinarias del petróleo y dejaría el 1% restante a las empresas a partir de noviembre, cuando hasta entonces el reparto era al 50%.

La hispanoargentina Repsol YPF, presente en el país, indicó que de no llegar a un acuerdo al respecto con las autoridades del país, podría presentar un recurso ante la Justicia.

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