El fatídico día 13
Washington, ANSA
Si hasta el momento Al Gore no era supersticioso, ahora corre el riesgo de serlo: su sueño de ser presidente de Estados Unidos se rompió un día 13, el más temido por los norteamericanos.
Si pudiesen, lo abolirían de los calendarios, como ya lo han hecho con las filas de los aviones e incluso en los ascensores.
Pero si bien el número marcó la desdicha para Gore, fue un signo de suerte para Bush que el 13 obtuvo la certeza de la presidencia, aunque el discurso de la victoria podría esperar unos días.
Sin embargo, a Bush lo espera lo suyo: sobre los presidentes elegidos en un año que termina con cero, pesa la maldición de Tecumseh, un jefe indio derrotado en batalla por el general William Henry Harrison en 1811 y nuevamente en 1813 (cuando el jefe murió peleando).
Las versiones difieren y las pruebas históricas faltan pero Tecumseh habría lanzado una maldición sobre todos los presidentes elegidos en un año cero. El primero fue precisamente Harrison, presidente en 1840, que murió de pulmonía después de 31 días –el número inverso de 13– de su asunción. Desde entonces, la maldición afectó otras seis veces con cuatro presidentes asesinados y dos muertos por causas naturales. La tradición se interrumpió con Ronald Reagan, gravemente herido en un atentado en 1981, pero que sobrevivió hasta el final de su segundo mandato.
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