Alvarez critica al gobierno del presidente De la Rúa

Por Isidoro Gilbert (Corresponsal en Argentina

El ex vicepresidente Carlos Alvarez declaró que el gobierno de Fernando De la Rúa debe «inaugurar una nueva etapa» para encontrarle salida a la crisis socioeconómica que padece el país y para cambiar «el humor y el ánimo» de la población.

Saliendo de su virtual ostracismo desde que el 6 de octubre dimitió a ser el segundo del presidente, Alvarez sostuvo que «ya no hay margen político y social para seguir castigando los bolsillos de los argentinos. No hay que hacer cosas como el tarifazo. Hay que fundar una nueva etapa en el gobierno, con crecimiento social sostenido, y creo que el presidente tiene disposición para que, después del blindaje, hacerlo».

El blindaje es la cobertura que por 20 o 30 mil millones de dólares la Argentina aguarda del FMI y de otros organismos financieros y de varios gobiernos europeos como España y Francia que ya han anticipado su respaldo para darle tranquilidad al programa económico.

El ex le dijo a Radio Mitre que dimitió al no encontrar el respaldo necesario de De la Rúa en su cruzada contra la corrupción dentro del Senado nacional pero su regreso tiene una impronta de despejar dudas sobre el futuro de la Alianza, cuyo respaldo reiteró, sin hesitaciones.

En este sentido, Alvarez emitió señales claras en una serie de entrevistas por radio y la TV de pertenencia: habló de «mi gobierno» o dijo «presidente de una fuerza que compone el gobierno», y respaldó a su antiguo compañero de fórmula con nombre y apellido.

 

Cavallo, no

Sostuvo que su intención es rodear al presidente para que «pueda encabezar un momento distinto económico y social de la Argentina». También espantó fantasmas: «Nunca ha estado en discusión la ruptura de la Alianza». Y pareció dispuesto a marcar un límite: «Es hora de poner todo el esfuerzo para que esto salga adelante», afirmó. «Quiero –subrayó– que a este gobierno le salgan las cosas bien».

«El tema es el crecimiento», es su obsesión del futuro. El mismo le elevó el domingo al presidente una batería de medidas para ese objetivo, pero De la Rúa no las respondió, aunque se cree que está buscando opiniones en sus colaboradores. Para Alvarez «el blindaje nos da un poco de tiempo. Es como un enfermo que está en terapia intensiva, pasa a terapia intermedia y ahora, a ese enfermo, hay que ponerlo a caminar», dijo.

«Faltan tres años para completar el período de gobierno de la Alianza. Muchos, seguro, auspiciarán el fracaso, pero la mayoría de los argentinos queremos que esto salga bien porque el país no puede seguir demorado», dijo. Dicen que hubo quienes respiraron hondo frente a esa imagen de TV. Es que en el gobierno temían que el regreso de Chacho tuviera aires de embestida y viniera cargado de críticas a la política oficial.

El ex vicepresidente descartó que Domingo Cavallo, el papá de la convertibilidad, vaya a ingresar al gobierno, porque políticamente no resiste a la opinión de la mayoría de la Alianza. Esta hipótesis ha sido meneada estos días, especialmente en sectores del establishment, que a pesar que el gobierno apunta a «tranquilizar a los mercados» ahora sostienen que la actual administración requiere un cambio de caras, no estiman mucho al ministro de Economía José Luis Machinea, y sostienen que De la Rúa «no maneja el Parlamento», a raíz de que el oficialismo tuvo fisuras internas al votarse el nuevo presupuesto.

Alvarez postula una fuerte reforma impositiva, talón de Aquiles de este país, una centralización de todos los fondos destinados a proteger a los más necesitados, así como un profunda reforma política, para que esta no sea financiada «por izquierda» desde el Estado y para que los cuerpos deliberativos bajen sus costos, entre otras medidas. Veremos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje