TODOS CON BOLIVIA
El llamamiento, que está recogiendo adhesiones a lo largo de América Latina y en otras regiones del mundo, expresa: «El proceso de cambios a favor de las mayorías en Bolivia corre el riesgo de ser brutalmente cortado. El ascenso al poder de un presidente indígena, electo con un respaldo sin precedentes en ese país, y sus programas de beneficio popular y de recuperación de los recursos naturales, han tenido que enfrentar desde los primeros momentos las conspiraciones oligárquicas y la injerencia imperial».
«En los días más recientes, la escalada conspirativa ha alcanzado sus cotas máximas. Las acciones subversivas y anticonstitucionales con que los grupos oligárquicos pretenden dividir la nación boliviana, reflejan la mentalidad racista y elitista de estos sectores y constituyen un peligrosísimo precedente, no sólo para la integridad de ese país, sino también para la de otros países de nuestra región».
«La historia muestra con sobrada elocuencia las terribles consecuencias que en todos los terrenos han tenido para la humanidad los procesos divisionistas y separatistas inducidos y respaldados por poderosos intereses foráneos».
«Ante esta situación, queremos expresar nuestro respaldo al gobierno del presidente Evo Morales Ayma, a sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo boliviano. Al propio tiempo, rechazamos el llamado Estatuto autonómico de Santa Cruz por su carácter inconstitucional y por atentar contra la unidad de una nación de nuestra América.»
«Llamamos a todas las personas de buena voluntad a que unan sus voces para denunciar por todas las vías posibles esta maniobra divisionista y desestabilizadora en una hora histórica para la América Latina».
Los hechos se precipitan. La Corte Nacional Electoral ha reiterado que el referéndum es ilegal, opuesto a la Constitución (la vigente y la aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente, que está sujeta a ratificación plebiscitaria) y que por ende no avalará los resultados. El poderoso empresario santacruceño Branco Marinkovic, que acaudilla el llamado Comité Cívico del departamento en contubernio con el prefecto separatista Rubén Costas, ocupa a diario la pantalla de CNN para atacar y desafiar al gobierno de Evo Morales, proclamando que por el referéndum las autoridades departamentales pasarán a ejercer todos los poderes (incluso en materia financiera, tributaria y de seguridad) desligándose de hecho del gobierno central. Se trata, según sus propias palabras, de la creación de una república independiente que escape al poder central, pretendiendo impedir de ese modo que rijan las leyes nacionales. Ya se mandaron la pruebita de desligarse por unos días del sistema de computación que viabiliza las cuentas fiscales. Fue un globo de ensayo, después retrocedieron y volvieron a conectarse, pero da una idea de lo que se proponen con el referéndum autonómico.
Se ha señalado que las maniobras separatistas cuentan con el apoyo del embajador de EEUU, Philip Goldberg, que ha sido atrapado con las manos en la masa en maniobras de espionaje de filiales de organismos de inteligencia de EEUU, y que cuenta entre sus antecedentes el haber participado en el gran operativo de desmembramiento de Yugoslavia y, últimamente, de la separación de Kosovo de la República Serbia. Los separatistas cuentan también con el respaldo de sectores políticos de oposición al gobierno, como el grupo PODEMOS, cuyo líder es el senador por Santa Cruz y presidente del Senado, Oscar Ortiz Antelo, que anda por el mundo haciendo propaganda por el referéndum autonómico. También se inscribieron en esta línea los participantes en el aquelarre de la derecha latinoamericana y europea reunido hace unas semanas en Rosario, República Argentina.
Fidel Castro ha alertado sobre «una tragedia por la amenaza de desintegración real» del territorio boliviano, dijo que «faltan días, tal vez horas, para sufrir acontecimientos dramáticos» y que ello constituye una «prueba de fuego» para los pueblos y gobiernos de América Latina, al tiempo que subrayó la injerencia del imperio del norte en el pleito interno boliviano. En vísperas de estos acontecimientos, el presidente Evo Morales adoptó medidas trascendentes en materia de nacionalización de cuatro empresas transnacionales petroleras y de una de telecomunicaciones.
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