El Partido Laborista de Gordon Brown castigado por los votantes
Los resultados definitivos confirman que las elecciones del jueves, en la que se disputaban más de 4.000 concejales, han sido los peores en más de 40 años para el partido en el poder, convertido en la tercera fuerza política del Reino Unido.
El partido de Gordon Brown, en el poder desde 1997, se situó sólo en tercera posición, con un 24% de los votos, mientras el Partido Conservador arrasó, logrando un 44% de votos, y los liberal demócratas un 25%. «Baño de sangre para Brown», resumió el vespertino Evening Standard, en base a los primeros resultados. Mientras los laboristas perdieron más de 300 concejales, los conservadores de David Cameron ganaron 251.
Brown, que sucedió a Blair en junio de 2007 sin pasar por las urnas, ha perdido así su primer test electoral auténtico, lo que condicionará su futuro político, sobre todo si los laboristas pierden también la alcaldía de Londres, como se prevé. El primer ministro británico, que esta semana admitió haber cometido errores, principalmente con un plan fiscal que golpeaba a los sectores con menos recursos, reconoció el viernes que los resultados de las elecciones fueron «malos» y «decepcionantes» para el Partido Laborista.
«Esta claro que esta noche fue una noche decepcionante, una mala noche para los laboristas,», afirmó Brown, que trató sin embargo de mostrarse optimista, afirmando que su partido va a recuperarse y comprometiéndose a «aprender las lecciones» de la derrota. «Voy a escuchar y dirigir», afirmó Brown, descartando que los malos resultados en las elecciones locales del jueves abran la vía para que abandone su cargo.
Para los laboristas, este resultado es aún peor que al amargo revés sufrido en 2004 por el partido tras la decisión del entonces primer ministro, Tony Blair, de entrar en la guerra en Irak junto a Estados Unidos. «La última vez que los laboristas cosecharon tan malos resultados los Beatles estaban en los primeros puestos de escucha y los hippies estaban de moda», comentó un analista político de la BBC. El secretario del Partido Laborista en el Parlamento, Tony Lloyd, afirmó que las elecciones han enviado una «señal muy clara» al partido, en elecciones que fueron un «referendo sobre el programa del gobierno».
En cambio, el líder de los conservadores, David Cameron, se mostró jubiloso, subrayando que los resultados constituyen un «gran momento» para su partido, aunque advirtió que los avances de su partido logrados no deben ser sólo gracias al fracaso del gobierno de Gordon Brown.
«Este es un gran momento para el Partido Conservador. Pero no quiero que nadie piense que debemos ganar las elecciones debido a las fallas del gobierno (laborista), sino que debe ser en base a nuestro programa» para gobernar el país, declaró Cameron.
«Estos son resultados excepcionales», afirmó el vocero de Relaciones Exteriores de los conservadores, William Hague. «Es un gran paso adelante».
Mientras, todas las miradas siguen volcadas a la reñida disputa por la alcaldía de Londres entre el laborista Ken Livingstone y el tory Boris Johnson.
Los resultados de estas elecciones locales, además de que constituyen un definitivo mal augurio para los laboristas (en vistas a las elecciones legislativas que Brown debe convocar como máximo en 2010), sentarán el tono político en Westminster durante el próximo período, confirmaron analistas.
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