TOMA DE CONTROL
El gobierno de Bolivia inició una etapa de transición para tomar el control de cuatro petroleras y de una empresa de telecomunicaciones nacionalizadas el jueves, mientras las compañías extranjeras aún no se pronunciaron sobre las medidas.
Bajo la premisa de que la decisión era inevitable, «porque cierra el primer ciclo de la nacionalización de los hidrocarburos iniciada en mayo de 2006″, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, anunció un cronograma para consolidar el control estatal en las operaciones de las compañías gasíferas, en su nueva calidad de accionista mayoritario.
«La decisión cierra un ciclo importante de la nacionalización que no sólo era recuperar los recursos naturales, sino las empresas», afirmó el ministro.
El presidente Evo Morales transfirió al Estado el jueves por decreto la mayoría accionaria de tres petroleras capitalizadas hace una década: Chaco (BP), Transredes (anglo-holandés Ashmore) y CLHB, de capitales alemanes y peruanos.
También anunció la compra de acciones de la empresa Andina, filial de la española-argentina Repsol-YPF, para convertir a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en accionista mayoritaria.
Asimismo determinó la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), hasta ahora bajo control de la italiana Telecom a través de su filial Eurotelecom International (ETI).
Villegas precisó que desde ahora el Estado ejercerá la administración de las empresas petroleras y de Entel.
El ministro señaló que la transacción para la compra de acciones de Andina, filial de Repsol-YPF, se cerró en 6,3 millones de dólares y que en los próximos días se convocará a una junta de accionistas para conformar el nuevo directorio.
En el caso de Chaco (British Petroleum), Transredes (Ashmore) y CLHB, se pagará 4,8 millones de dólares, 12,6 millones de dólares y 20 millones de dólares, respectivamente, sin que hasta ahora las empresas estatizadas hayan expresado si aceptarán o no esas sumas.
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