Pacto de socialistas y centroderechistas
Madrid, AFP
Los secretarios generales del PP y del PSOE, Javier Arenas y José Luis Rodríguez Zapatero, respectivamente, firmaron el «acuerdo por las libertades y contra el terrorismo»en el Palacio de la Moncloa, en un acto presidido por el jefe del gobierno español, José María Aznar.
Aznar firmó después, en solitario, el pacto como muestra de su aval a la iniciativa tomada por su partido y la principal formación de la oposición.
El acuerdo deja claro que «ETA no tiene ninguna esperanza de conseguir a través de la violencia ninguna modificación de lo que es el marco democrático y de la convivencia y de los valores de la libertad», afirmó un satisfecho Zapatero, tras estampar su firma al pie del documento.
El documento «no va contra ninguna idea sino que rechaza a los que defienden las ideas mediante la violencia y el terrorismo y a los que intentan romper el marco constitucional y estatutario y la convivencia», añadió, por su parte, Arenas.
Los firmantes del acuerdo han invitado al resto de los partidos políticos a unirse al texto, aunque las formaciones nacionalistas moderadas ya han rechazado el pacto por considerarlo «excluyente».
El Partido Nacionalista Vasco (moderado) se siente especialmente dolido por este acuerdo que considera que le obliga a «renunciar a sus convicciones»para permitirle su incorporación al mismo.
Exigen al PNV que rompa con el brazo político de ETA
PP y PSOE exigen para la incorporación del PNV que rompa «con el pacto de Estrella (norte)», firmado en setiembre de 1998 por las fuerzas nacionalistas vascas moderadas y Euskal Herritarrok (EH), considerado el brazo político de ETA, para buscar una solución política al conflicto vasco.
Es un acuerdo «contra las ideas del nacionalismo democrático, contra el PNV y contra EA (Eusko Alkartasuna, nacionalista moderado)», afirmó el lehendakari (presidente regional vasco), Juan José Ibarretxe, cuyo partido, el PNV, gobierna en el País Vasco desde hace 20 años.
Es un «pacto excluyente en relación con otras formaciones políticas», concluyó Ibarretxe.
El lehendakari recibió el apoyo de los nacionalistas moderados catalanes de Convergencia i Unió (CiU), para los que el documento se ha hecho sin tener en cuenta al resto de los partidos políticos.
«Nadie se cree que este acuerdo supone un acercamiento al PNV, sino que está hecho con una táctica que lo que pretende es su aislamiento», afirmó CiU en un comunicado difundido este martes, al tiempo que anunciaba que no se uniría al pacto.
Tampoco la coalición Izquierda Unida (IU), de mayoría comunista, está de acuerdo con este pacto que considera que «no es abierto ni democrático», según el portavoz parlamentario de IU en el Congreso de los Diputados, Felipe Alcaraz.
«No admiten el cambio ni de una coma y así no es posible aceptarlo», remachó Alcaraz.
El secretario general de los socialistas españoles, José Luis Rodríguez Zapatero, salió al paso de estas críticas pidiendo paciencia a los partidos hasta ver el desarrollo de la iniciativa oficializada este martes.
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