Corte Suprema decide sobre amparo a Pinochet
Por Víctor Vaccaro (Corresponsal en Argentina)
Para este viernes se espera que la Segunda Sala de la Corte Suprema decida si mantiene o rechaza el amparo que concedió hace 48 horas a Augusto Pinochet el Tribunal de Apelaciones, lo que significó la anulación, por razones formales, de su procesamiento, arraigo y detención domiciliaria como autor de 19 secuestros y 54 homicidios calificados que ordenó el ministro de fuero Juan Guzmán. El requerimiento de los siete abogados querellantes contra el recurso de amparo otorgado unánimemente al ex dictador inició ayer su tramitación, previéndose para este miércoles el comienzo de los alegatos de las partes ante el Máximo Tribunal mientras se acentúa el clima de suspicacias y sospechas que han provocado en importantes sectores de la opinión pública las más recientes actuaciones de los tribunales.
Viviana Díaz, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, sintetizó el sentimiento imperante, al remarcar esta «paradoja de la vida»: «Sólo porque se trata de Pinochet, sólo porque es el dictador, aquí se le acoge un amparo –que en este caso consideramos inadmisible– y que a nosotros se nos denegó por miles durante la dictadura militar».
Pese a que el gobierno comparte íntimamente el grotesco contraste evidenciado en ambas conductas del Poder Judicial, sigue cumpliendo impertérrito su deber democrático de garantizar la independencia de los jueces y el acatamiento de sus fallos. Así lo reiteró por enésima vez el presidente Ricardo Lagos, quien además desvirtuó las insistentes versiones de la prensa opositora según las cuales el Ejecutivo estaría interesado en que Pinochet sea liberado de ser juzgado por razones de salud.
«Mi gobierno no hace presiones a nadie», señaló, junto con desmentir que estén en marcha gestiones para encontrar una salida política –tal como lo reclaman los Altos Mandos y la derecha– a los juicios por violaciones de derechos humanos que se siguen contra numerosos militares en retiro y en actividad. «No hay ninguna gestión, de ninguna naturaleza, en ningún sentido», enfatizó Lagos junto con recordar que para eso se creó la Mesa de Diálogo, y lo único que corresponde es esperar sus resultados, el próximo 6 de enero.
En ese marco, a nadie podría sorprender que la Corte Suprema ratifique el amparo que anuló la encargatoria de reo contra Pinochet. Más aun, eso es lo que pronostica la mayoría de los expertos luego de estudiar los fundamentos jurídicos de ese fallo. Sin embargo, advierten, ello en ningún caso significaría que Pinochet pueda eludir la acción de la Justicia. Por el contrario, advierten que el amparo se basa en la formalidad de no haber cumplido con la indagatoria «que es obligatoria para someter a proceso a un inculpado», y que el juez Guzmán estimó realizada a través de un exhorto que envió con la aprobación de la Corte cuando el acusado estaba detenido en Londres.
Eso es lo que se desprende del texto de la resolución que acogió «por ahora» el amparo, la que luego de puntualizar que la arbitrariedad cometida consiste en dar por cumplida la indagatoria, sentencia que «no hay ningún juicio de reproche en cuanto a que en la exhaustiva investigación del ministro instructor (Guzmán), para estos fines procesales, se demuestra a cabalidad la existencia de los reiterados y múltiples hechos ilícitos que se han investigado».
Este respaldo a las presunciones fundadas de la culpabilidad de Pinochet reunidas por el juez Guzmán quedó reforzado con el rechazo a la alegación de su defensa en cuanto a que la encargatoria de reo incluye a delitos distintos a aquellos por los cuales fue desaforado por las Cortes de Apelaciones y Suprema, «puesto que del claro tenor de la sentencia dictada al respecto se desprende que la autorización para enjuiciar comprende todos los ilícitos investigados».
Tampoco el tribunal acogió –«por no haber motivo bastante para ello– la petición de la defensa de Pinochet para someter la actuación del juez Guzmán al Ministerio Público, en un intento por inhabilitarlo «dada la gravedad de las arbitrariedades expuestas». Lo previsible, en consecuencia, es que el juez Guzmán –pese a ser corregido por sus superiores y censurado por éstos al haberse solidarizado públicamente con la presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Clara Szczaranski, que es víctima de una campaña de desprestigio– continuará a cargo del proceso, podrá volver a declararlo reo después de la indagatoria, incluso en el caso que los exámenes mentales señalen que es incapaz de enfrentar sus responsabilidades. Pero para llegar a este punto podría ser necesario al menos otro año de complicado proceso.
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