
La hidroeléctrica compartida por ambos países abastece el 95% de las necesidades de energía eléctrica de Paraguay, que a su vez equivale al 5% del total generado en Itaipú.
De acuerdo con el tratado, a cada uno de los dos países corresponde la mitad de la generación, y Brasil tiene derecho a adquirir a precio de costo lo que exceda a la mitad del total generado.
“Para nosotros, el precio justo es el precio de mercado”, subrayó el mandatario electo el pasado domingo.
Lugo, un obispo católico suspendido en sus funciones, dijo remontarse al convenio firmado en 1996 por los cancilleres de ambos países.
Independientemente de la renegociación del tratado de Itaipú, Brasil “está obligado a cumplir su compromiso y pagar a Paraguay el precio justo” que las mismas autoridades brasileñas establecieron en el año 1966, en el “Acta de Foz de Iguazú”, especificó.
Lugo, que ganó por el 40% de los votos (contra 31% de su rival, la oficialista Blanca Ovelar) hizo del tema de la renegociación del tratado una de sus principales banderas para cosechar la simpatía del electorado.
Para el presidente electo, en vez de recibir 300 millones de dólares anuales como ahora, Paraguay debería cobrar 1.500 y 2.000 millones de dólares anuales por la cesión de su energía al Brasil, que abastece a los estados más ricos: Río de Janeiro, São Paulo, Paraná y Rio Grande do Sul.
Según Lugo, Paraguay tiene derecho a que Brasil considere la renegociación teniendo en cuenta que el tratado de Itaipú fue firmado durante las dictaduras militares de Alfredo Stroessner en este país y Garrastazú Medici en Brasil.
Brasil paga a Paraguay un precio “justo” por la energía generada por la represa binacional de Itaipú y que el presidente electo del vecino país Fernando Lugo se propuso revisar, aseguró ayer el director general brasileño de la empresa, Jorge Samek.
“El precio que pagamos por la energía de Itaipú es el necesario para el financiamiento (de las operaciones), distribución de royalties y el funcionamiento de la usina. Y es un precio justo”, dijo Samek a la prensa en la sureña ciudad brasileña de Curitiba.
Samek, firme opositor a una renegociación, agregó que “Itaipú abastece el 20% de las necesidades brasileñas de energía eléctrica, y el 95% de la energía eléctrica consumida en Paraguay. Entonces no vemos razón para alterar este tratado, que contribuye al desarrollo de Paraguay y Brasil”.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, había asegurado el lunes que el “tratado” bilateral que había servido de marco a la construcción de la gigantesca usina hidroeléctrica de Itaipú no sería objeto de rediscusión.
“En Itaipú tenemos un tratado, y el tratado se va a mantener”, dijo el mandatario brasileño. “Ese tratado no cambia”, subrayó.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



