Calderón se reúne hoy con Bush en defensa del Tlcan
Los dirigentes van probablemente a aprovechar la cumbre norteamericana para subrayar la importancia del Tlcan, después que los candidatos demócratas lo criticaran en la campaña electoral», aseguró Peter De Shazo, experto del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
«Anticipamos que hablarán del tema», confirmó Dan Fisk, director del Consejo de Seguridad Nacional para las Américas, en víspera de la cuarta cumbre norteamericana, que reunirá al presidente estadounidense, George W. Bush, su par mexicano Felipe Calderón y el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
El funcionario de la Casa Blanca recordó la polémica levantada en los otros dos países por la promesa electoral de los candidatos Barack Obama y Hillary Clinton de renegociar el Tlcan, que entró en vigencia el 1º de enero de 1994, bajo la presidencia del demócrata Bill Clinton, si ganan las elecciones del 4 de noviembre.
«Estamos al tanto de que algunas de las declaraciones que se produjeron aquí, lograron titulares todavía mayores en Canadá y México que aquí, en Estados Unidos», admitió Fisk, quien descartó, no obstante, que los tres países modifiquen el tratado que calificó de «exitoso».
«No hay nada roto. ¿Por qué deberíamos arreglar un éxito?», respondió, al tiempo que recordó que Canadá es el primer socio comercial de Estados Unidos y México el tercero, mientras el comercio entre los tres países roza el billón de dólares, con un promedio diario de 2.500 millones.
Como lo subrayó De Shazo, también es probable que los gobernantes «brinden su apoyo al libre comercio y el acuerdo con Colombia» que la mayoría demócrata del Congreso norteamericano bloqueó, al exigir al presidente Alvaro Uribe que resuelva el problema de los asesinatos de sindicalistas, entre otras cosas.
Además de los temas comerciales, Bush, Calderón y Harper podrían hablar de la situación en Cuba y Venezuela durante la cena que compartirán el lunes en Nueva Orleans, una ciudad devastada tras el paso del huracán Katrina a fines de agosto de 2005.
De hecho, Bush y Calderón inaugurarán, la mañana del lunes, el nuevo consulado mexicano en la ciudad, cuyas puertas se abrirán para atender a la creciente población mexicana en Luisiana, que aumentó un 55%; en los dos últimos años y pasó a 83.000 por la llegada masiva de obreros para trabajar en su reconstrucción.
Al margen del Tlcan, los tres dirigentes tendrán sobre la mesa varios temas de conversación como los derechos de propiedad intelectual, el comercio seguro a través de las fronteras, una mayor coordinación para la construcción de infraestructuras, según adelantó Fisk, quien no destacó la cuestión de la inmigración.
El sector más conservador del Partido Republicano bloqueó en los últimos dos años sendos proyectos de reforma migratoria que habrían abierto la puerta a la regularización de los estimados 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos actualmente, de los que cerca de la mitad son mexicanos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad